Madrid reaviva el fuego en Podemos

Tania Sánchez y Rita Maestre, impulsoras de la lista afín a Errejón y criticadas por Pablo Iglesias, dicen que ellas no son «exnovias de»


Madrid / La Voz

La pugna interna en Podemos por el control de la organización en la Comunidad de Madrid se ha convertido en un campo de batalla en el que Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, fundadores del partido, dirimen sus profundas diferencias en cuanto a la estrategia política y miden sus respectivas fuerzas de cara al futuro a través de sus grupos afines. Y, aunque ambos apelan a la necesaria imparcialidad de la dirección nacional en el proceso de primarias, el cruce de mensajes subliminales entre ambos deja ver la enorme distancia que les separa en estos momentos.

Ayer, después de que Pablo Iglesias se mostrara convencido de que en Madrid habrá candidaturas «mucho mejores» que la encabezada por la portavoz del Ayuntamiento de la capital, Rita Maestre, y la diputada en el Congreso, Tania Sánchez, ambas afines a Errejón, este advirtió de que no es competencia de los portavoces del partido «manifestar cuáles son las mejores opciones» para liderar la organización regional. La presencia de Tania Sánchez en esa lista, denominada Adelante Podemos, resulta especialmente dolorosa para Iglesias, ya que hasta ahora esta se había posicionado siempre en el sector afín al secretario general. 

Declaraciones contradictorias

Entre los partidarios de Errejón ha causado especial indignación el que, después de reclamar neutralidad, Pablo Iglesias defendiera públicamente la candidatura del senador Ramón Espinar, uno de sus aliados más fieles. En esa soterrada batalla interna se interpuso ayer para tratar de poner paz otra de las fundadoras del partido, Carolina Bescansa, secretaria de análisis político y social. Pero sus declaraciones sirvieron más bien para aumentar la sensación de desorden, ya que, a pesar de que el secretario de organización del partido, Pablo Echenique, ha exigido que ningún miembro de la dirección se inmiscuya en los procesos regionales, Bescansa aseguró, en referencia a los máximos dirigentes de Podemos, que «es inevitable que nos expresemos y que tengamos una posición y defendamos un terminado proyecto». E incluso añadió que sería una «dejación de funciones como dirección política no tener un proyecto ni una posición en cada uno de los territorios».

Pero la polémica en Podemos en torno a la batalla de Madrid trasciende este cruce de declaraciones contradictorias. El hecho de que Rita Maestre y Tania Sánchez, las dos impulsoras de la candidatura Adelante Podemos, hayan sido parejas sentimentales de Errejón y de Iglesias, respectivamente, ha enrarecido aún más el proceso. Ellas mismas contribuyeron a dar relevancia a ese dato al emitir ayer un comunicado en las redes sociales en el que proclaman que «se ha acabado el monopolio político masculino». «No somos novias o ex novias de, somos mujeres, seres con decisión propia. No necesitamos que un hombre nos lance o conduzca, tomamos nuestras decisiones y sabemos defendernos solas», señalan, al tiempo que apoyan «un Podemos para todas». Pablo Iglesias y Tania Sánchez ya utilizaron en su día las redes sociales para anunciar el fin de su relación de noviazgo. «Nos queremos mucho, nos admiramos, nos respetamos; simplemente ya no somos pareja», dijeron entonces en su mensaje. 

Montero defiende a Iglesias

Pero, por si fuera poco, ayer entró también en escena la portavoz adjunta de Podemos en el Congreso, Irene Montero, para tomar partido a favor de Pablo Iglesias, su actual pareja sentimental. Montero defendió al secretario general de las críticas de los errejonistas por su falta de neutralidad asegurando que Iglesias ha cumplido «al dedillo» con su papel en el proceso de renovación de la dirección del partido en Madrid. Y cargó indirectamente contra Errejón al afirmar que cuando la prensa le presenta como un dirigente más partidario que Pablo Iglesias de alcanzar un pacto con el PSOE «le hace un flaco favor a Íñigo y un flaco favor a nuestro proyecto».

Carmena evita hablar sobre las disputas en el partido morado: «Ni debo, ni puedo, ni quiero»

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, que gobierna en la capital tras presentarse en una lista en la que está integrada Podemos, rechazó ayer comentar las polémicas declaraciones de Pablo Iglesias sobre la batalla interna en la formación por el control de la secretaría general en Madrid. «No soy comentarista política, yo soy alcaldesa. Sobre lo que diga o deje de decir un líder político respecto a lo que él puede considerar que tiene que ver con su partido no tengo nada que decir. Ni debo, ni puedo, ni quiero», respondió Carmena al ser preguntada. La alcaldesa considera que el proceso de renovación del liderazgo de Podemos en Madrid no afectará al equipo de Gobierno del Ayuntamiento de la capital. «La relación que tenemos está basada en un grupo humano que tiene unos objetivos de política municipal. No creo que le afecte», explicó. Según Manuela Carmena, el grupo de concejales con cuyo apoyo gobierna en la ciudad de Madrid está «formado por personas» aunque «algunos estén en partidos».

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