Descarrilamientos en vía desviada: el eterno retorno del mismo accidente

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

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Huarte-Araquil. El descarrilamiento en la estación navarra provocó 18 muertos y 84 heridos en 1997
Huarte-Araquil. El descarrilamiento en la estación navarra provocó 18 muertos y 84 heridos en 1997 TXEMA FERNÁNDEZ

Villada, Azuqueca de Henares y Huarte-Araquil son ejemplos de un siniestro que volvió a repetirse en O Porriño

19 sep 2016 . Actualizado a las 07:30 h.

Por cualquier circunstancia se anula el paso por la vía general, se decide que un tren circule por desviada -siempre a una velocidad inferior para evitar el vuelco al paso por las agujas- y el exceso de velocidad, por distintas razones, se convierte en la causa del descarrilamiento. Sucedió el pasado día 9 en O Porriño, cuando un tren Celta descarriló a 118 por hora en una vía limitada a 30. Pero es un accidente repetido para el que quizás aún no se ha dado con la tecla correcta para evitarlo. Villada, Azuqueca de Henares y Huarte-Araquil -estos dos últimos accidentes se produjeron con diferencia de horas- son tres ejemplos del riesgo de pasar por una vía desviada con la señalización como prácticamente único recurso de seguridad, pues el ASFA analógico no reconduce excesos de velocidad como este.

Probablemente la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), cuando realice el informe sobre el accidente de O Porriño, aportará una serie de recomendaciones para evitar que este tipo de accidentes vuelvan a repetirse. Cuando ocurrieron los tres precedentes que se detallan a continuación no existía el organismo de investigación de accidentes. Se creó en el 2007. 

Huarte-Araquil

Circulación a 137 kilómetros por hora en una vía desviada limitada a 30. Aunque en este accidente se dan los ingredientes conocidos hasta el momento en el de O Porriño, en el descarrilamiento ocurrido el 31 de marzo de 1997 en Huarte-Araquil (Navarra) intervienen otros factores. Quedó claro que el tren circulaba a 137 kilómetros por hora cuando fue desviado para evitar el cruce con otro tren. Por esa vía había que circular a una velocidad máxima de 30 por hora. Pero la sentencia que condenó al maquinista, Juan José García Fernández, admitía que se desconocía si la señal avanzada estaba en la posición correcta. El conductor declaró que estaba en verde, y en una entrevista en La Voz aseguró que nadie quiso investigar ese aspecto. En el descarrilamiento, que provocó 18 muertos y 84 heridos, el maquinista, según el fallo judicial, accionó «de manera inadecuada el freno directo de la locomotora». «Lo correcto -añadía la sentencia- hubiese sido el accionamiento del freno de emergencia, que hubiera evitado el accidente, o el de servicio, que lo hubiese aminorado». El maquinista declaró que accionó ese freno como un acto reflejo, al ver a 200 metros la señal de parada y con el tren a más de 130 por hora. En la misma entrevista, Juan José García aseguró que, al día siguiente del accidente, «habría montado en una máquina para volver a conducir». 

Azuqueca de Henares. El accidente de Guadalajara causó dos muertos y 17 heridos en abril de 1997
Azuqueca de Henares. El accidente de Guadalajara causó dos muertos y 17 heridos en abril de 1997 JOSE LUIS PINO

Azuqueca de Henares

El tren pasó a 154 por hora por una desviada limitada a 50. En Azuqueca de Henares, como en O Porriño, el 1 de abril de 1997 había trabajos de mantenimiento en la infraestructura, en este caso una revisión a fondo de la catenaria. Así que, por esta razón, fue necesario reconducir la circulación de la vía 1 a la 2, por desviada. Las señales se dispusieron en precaución para que el maquinista fuera por el itinerario alternativo a menos de 50 kilómetros por hora. Iban dos personas en cabina. «Por no prestar la debida atención», se asegura en la sentencia, y a pesar del «correcto funcionamiento de la señal», el maquinista «no redujo la velocidad ni se enteró de la incidencia del cambio de vía», llegando el talgo que conducía al cambio de agujas a una velocidad de 154 kilómetros por hora. Descarriló la máquina y todos los vagones, con el balance de dos muertos y 17 heridos. 

Villada. El descarrilamiento en vía desviada causó seis muertos y más de un centenar de heridos en la estación palentina
Villada. El descarrilamiento en vía desviada causó seis muertos y más de un centenar de heridos en la estación palentina RAFA RIVAS | AFP

Villada

Descarrilamiento a 125 por hora en una vía limitada a 30. En Villada (Palencia), un tren también fue desviado el 21 de agosto del 2006 por una vía a la que tenía que ir a 30 por hora de velocidad máxima, con la misma señalización -amarillo y verde, de anuncio de precaución- que supuestamente se utilizó en O Porriño y Azuqueca. Los sistemas funcionaron correctamente, se asegura en el fallo judicial, y el maquinista, como el del tren Celta, confirmó la recepción de la información de las señales «accionando dos veces el pulsador de reconocimiento». El conductor no redujo la velocidad, circulando en el cambio de agujas a 125 kilómetros por hora. Más similitudes con el accidente de O Porriño: el tren choca con unas columnas de electrificación y con un paso elevado de una carretera. Hubo seis muertos y más de un centenar de heridos. 

O Porriño

Malestar en Comboios de Portugal por las filtraciones. En el caso del accidente de O Porriño, la prensa portuguesa destaca que la operadora Comboios de Portugal está «extrañada» con la divulgación de datos de la investigación del accidente por parte del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. Por parte de Comboios, aseguraron, no se comentarán las causas del accidente hasta que termine la investigación.

Uno de los heridos en el siniestro de O Porriño continúa ingresado

Una de las personas que resultaron heridas a consecuencia del accidente ferroviario de O Porriño continuaba todavía ayer ingresada en el Hospital Álvaro Cunqueiro (HAC) de Vigo ocho días después del fatal siniestro, tal y como ha confirmado la Consellería de Sanidade. Hasta la fecha, han recibido el alta médica un total de 48 personas, de las cuales 21 han estado ingresadas en este mismo hospital vigués. Además, otras dos han sido atendidas en el PAC de O Porriño, diez en la Clínica Fátima y quince en la Clínica Povisa, tal y como se encargó de aclarar el departamento autonómico.

Cabe recordar que el número de heridos resultantes del descarrilamiento del tren el pasado 9 de septiembre ascendió a casi medio centenar, y que cuatro personas perdieron la vida. A pesar de la información facilitada por la Xunta, no ha trascendido el estado de salud de la persona que permanece ingresada en el HAC desde el accidente.