Todos a girar la botella de agua para que caiga de pie

NO ESTÁN MUERTOS DE SED Aunque todos los días lleven una botella de agua en la mano. Es el nuevo juego que arrasa en la calle y consiste en hacer equilibrios en cualquier parte. Empezó, cómo no, en YouTube, y se llama Water Bottle Flip. Para flipar.


 No está en el primer tema de Naturales -o de Bixe («Bioloxía e Xeoloxía», como le llaman ahora a la asignatura-, pero si lo hiciera aprenderían mucho antes toda la teoría del agua. Ellos, los chicos de ahora, tienen la suya propia. Y no tiene nada que ver con que el planeta esté formado por un 97? % de dicho líquido ni mucho menos con el ahorro y la sostenibilidad, por mucho que lo estén estudiando en primero de la ESO. No, lo suyo va por otro lado. El nuevo juego, el furor en todos los parques, en cualquier calle de cualquier ciudad, consiste en darle vueltas a una botella de agua e intentar un equilibrio único para que en ese giro se quede volteada de pie. ¿Dónde? Pues en el suelo, en el poyete de cualquier barandilla, en el larguero de una portería, en una canasta, en un macetero, en lo alto de una viga o simplemente lanzarla a distancia... «Tanto que hemos dicho los padres eso de ‘deja la tablet, deja el ordenador, deja la consola’... ¡Y mira dónde teníamos la respuesta!», bromea uno de ellos mientras aguanta el botellín. Los chicos están rellenando cada uno con cuidado su recipiente hasta llegar al tope que les exige el triunfo del juego: «Reponemos agua hasta las seis rayitas que marca la botella, un poco menos de la mitad, porque así pesa lo justo para que aguante y se quede fija al dar la vuelta». Esto parece el anuncio de Ikea, ¿dónde aprendéis todo esto?, ¡si no son deberes! «Ja, ja, ja...», se ríen. «¿Te suena Sam Tabor? ¿Ryan Baker? ¿Ricky Edit?», se adelanta Miguel (el segundo por la izquierda), con un conocimiento que ya se ha hecho viral, por cómo asienten todos con las cabezas. «Estos chicos hacen vídeos en YouTube, muchos relacionados con la moda del skate, donde van enseñando las formas de jugar a esto, de ahí sacamos las ideas», cuentan a la vez. «Empezamos antes del verano y ahora no paramos de darle vueltas a la botella y ¡a cualquier cosa!», suelta Xabi (en el centro de la imagen).

La locura por hacer equilibrios con el agua no les quita la sed de apañárselas también con otro tipo de instrumentos para jugársela más. En clase se han disparado, así que un pegamento de barra vale para darle la vuelta, o un estuche, o rotulador de los grandes. No eligen una marca especial de agua, pero ponen sus condiciones: lo ideal es que tenga el culo ancho y firme para que aguante bien al darle el giro. En casa la obsesión los lleva a practicar allí donde les dejen. «Yo ya le he dicho que en el parqué no, está prohibido», relata otra madre resignada que apoya esta nueva moda: «Con tal de ponerles un paño o una alfombra ellos están dándole y dándole, pero al menos descansan un poco de tantos videojuegos, a mí me hace gracia ver cómo hasta le sacan fotos, hacen sus vídeos y se las ingenian para superarse. Han vuelto a la calle». A ver, ¿quién se atreve a la de tres a colocar en lo alto de esta viga la botella?, les anima el fotógrafo. Una, dos, tres... ¡Conseguido! Pero ahora se desdobla la otra parte del juego. ¿Cómo bajamos la botella de ahí? ¿Qué hacemos? «Hay que lanzarle otra botella y golpearla». Ya lo ven, a veces a los juegos de siempre, solo hay que darles la vuelta.

CLAVES PARA JUGAR

1. El agua justa

Lo ideal es que la botella de 50 cl se llene algo menos de la mitad. Sobre un tercio para que consiga quedar vertical.

2. Agárrala del tapón

Si le das una fuerza exagerada no te saldrá bien. Un truco: cógela por el tapón, así al lanzarla el giro es natural. 

3. Giro de la muñeca

Con esa única fuerza, el llamado momento angular, el objeto en desplazamiento no cambia su movimiento a no ser que actúe otra fuerza.

Comentarios

Todos a girar la botella de agua para que caiga de pie