Los socialstas garantizan la investidura de Íñigo Urkullu y ocuparán tres carteras
21 nov 2016 . Actualizado a las 07:46 h.El PNV y el PSOE del País Vasco cerraron ayer un acuerdo político por el cual los socialistas votarán a favor de la investidura del nacionalista Íñigo Urkullu como nuevo lendakari y formarán un Gobierno de coalición en Vitoria. El pacto se produce 29 años después de que, en 1987, los socialistas renunciaran a encabezar el Ejecutivo vasco pese a ser el partido con mayor número de escaños (19) y apoyaran al candidato del PNV (17 diputados), José Antonio Ardanza, como presidente. Aquella coalición duró once años, hasta 1998.
Tres lustros después, ese acuerdo se repite, aunque ahora la relación de fuerzas entre ambos partidos sea muy distinta, dado que el PNV (28) triplica holgadamente a los socialistas (9) en número de diputados.
Elección por mayoría simple
PNV y PSOE anunciaron ayer el pacto entre «los máximos dirigentes» de ambas formaciones sobre la base de «un preacuerdo programático y de «estructura de gobierno» que será ratificado hoy, aunque fuentes de ambos partidos adelantaron que los socialistas dispondrán de tres carteras (posiblemente, Vivienda, Turismo y Trabajo) en un Gobierno presidido por Íñigo Urkullu. El PNV tendrá ocho consejeros.
El último precedente de un Gobierno de coalición entre socialistas y nacionalistas vascos se produjo en 1996, en un tripartito en el que también participó Eusko Akartasuna, pero ese pacto se rompió en 1998 con la salida del Gobierno de los tres consejeros socialistas tras el llamado Pacto de Estella, por el que el PNV acordó con Herri Batasuna y el resto de las fuerzas nacionalistas abrir un «proceso de diálogo y negociación» con la organización terrorista ETA.
Tras el acuerdo alcanzado ayer, Urkullu será reelegido presidente vasco con 37 votos, 28 de su partido y 9 del PSE-EE, de los 75 que conforman el Parlamento, lo que le permitirá superar la investidura en segunda votación por mayoría simple.
Ese acuerdo no alcanza, sin embargo, la mayoría absoluta de la Cámara, fijada en 38 escaños, lo que obligará al nuevo Gobierno a buscar aliados para sacar adelante las leyes que pretende aprobar, incluidos los Presupuestos del 2017. Aunque en principio la intención de Urkullu es pactar con el PP aquello que afecte a la política económica y con los nacionalistas de EH Bildu o con Elkarrekin Podemos lo que tenga que ver con el autogobierno, la alianza con los socialistas vascos hará más complicada esa geometría variable, ya que al PSE no le interesa aparecer como socio ni de los populares ni de Podemos.
La gestora del PSOE no se pronunciará oficialmente sobre el acuerdo, que tendrá como ejes el empleo, el desarrollo económico, los servicios públicos, la paz, la convivencia y el autogobierno vasco, hasta que conozca su contenido concreto.