Al Asad quiere tomar Alepo antes de la jura de Trump

R. P. REDACCIÓN / LA VOZ

ACTUALIDAD

THAER MOHAMMED | AFP

Ya no queda ningún hospital en servicio y las reservas de alimentos se han agotado

22 nov 2016 . Actualizado a las 07:26 h.

La batalla de Alepo se ha cobrado solo en tres días la vida de más de 60 civiles, entre ellos numerosos menores. Ocho niños muertos en el ataque a una escuela de la zona controlada por el régimen y seis miembros de una familia calcinados a causa de un barril bomba cargado con gas de cloro en la parte opositora, fueron las últimas víctimas del domingo. Ni hospitales ni escuelas se libraron de los ataques. Los bombardeos se incrementan al mismo ritmo que el avance de las tropas del régimen sirio sobre los barrios rebeldes del este de la ciudad siria. Bachar al Asad y Rusia tienen un objetivo y no van a renunciar a él: reconquistar Alepo antes de que Donald Trump jure el 20 de enero como presidente de EE.UU., según analistas consultados por France Press.

«El tiempo se agota y estamos en una carrera contrarreloj para evitar una catástrofe humanitaria», advirtió el enviado de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, que se resiste a ser testigo de otra Srebrenica. El domingo, propuso su último plan para parar la masacre: crear una «administración autónoma» de los rebeldes en Alepo a cambio de la salida de cientos de yihadistas del Frente Fateh al Sham (antigua filial de Al Qaida). Damasco lo rechazó, pese a que cinco facciones rebeldes había aceptado la iniciativa. De Mistura advirtió ayer que «antes de Navidad veremos un hundimiento de lo que queda del este de Alepo y podrían haber 200.000 personas huyendo hacia Turquía».

Según la OMS, ya no hay ningún hospital en servicio para atender a más de 250.000 hombres, mujeres y niños. Solo están disponibles en pequeñas clínicas. A esto se suma el fin de las reservas de alimentos. Hace una semana, el Programa Mundial de Alimentos alertó de que se habían repartido ya las últimas raciones de comida. El Gobierno alemán acusó ayer a Rusia de ser «corresponsable» de la «catastrófica situación» que se vive en Alepo.

Al Asad, con el apoyo de Rusia, no está dispuesto a dar un respiro al enemigo. Sus tropas, respaldadas en tierra por combatientes iraníes y libaneses, consolidaban ayer sus posiciones tras haber entrado el domingo en el barrio de Masaken Hanano, un punto estratégico ya que su control puede partir la zona opositora en dos.