El alcalde de la ciudad, a los líderes de la UE: «Esperamos acciones, no palabras»

Brita Hagi Hasán lanzó un desgarrador SOS al inicio de la reunión de los líderes comunitarios en Bruselas


Bruselas / corresponsal

«No vengo aquí a hacer juegos políticos, soy un ser humano intentando salvar vidas. Hay 50.000 civiles en Alepo esperando solo la muerte, a punto de ser víctimas de una masacre general». Fue el grito desesperado lanzado en Bruselas por el alcalde del este de Alepo, Brita Hagi Hasán. 

Aterrizó en la capital belga procedente de París, donde vive exiliado desde julio. Desde entonces denuncia sin descanso el asedio y los ataques brutales e indiscriminados contra la población. La rabia e impotencia empujó a Hagi Hasán a irrumpir en la sede del Consejo Europeo. Su presidente, Donald Tusk, le extendió la mano y aceptó que se reuniese a puerta cerrada con los 28 líderes de la UE. «Estamos esperando acciones, no palabras porque los niños, mujeres y el resto de civiles de Alepo están siendo tiroteados mientras esperan ser rescatados», clamó el sirio. A su lado Tusk desviaba la mirada con una mueca a caballo entre la vergüenza y la resignación. «Vuestras palabras son más fuertes que nuestras declaraciones (...) Por favor, creedme, nadie es indiferente en la UE. Nuestra prioridad es prestar protección real y efectiva», explicó el polaco.

Pocos argumentos puede esgrimir la UE para justificar la inacción de sus líderes, quienes ayer se limitaron a responsabilizar a Rusia e Irán de apoyar la violencia extrema desatada por el Gobierno de Bachar al Asad contra la población atrapada en la zona rebelde. «Para nosotros lo que está pasando ahora mismo en Alepo es inaceptable», admitió la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini. «¿Impondrán sanciones a Rusia e Irán?», preguntaron a la italiana, que salió del aprieto como pudo: «No es el enfoque que ha adoptado el Consejo. Trabajamos para emplear toda nuestra influencia para que la situación sobre el terreno sea la mejor posible».

Unas palabras desalentadoras para el alcalde sirio, quien exigió a la UE que no siga ignorando los gritos de auxilio de los 5.000 heridos que permanecen atrapados en la ciudad sin posibilidad de recibir ayuda médica. «No pedimos que vayan a la guerra (...) Solo que salven a los civiles y garanticen la apertura de corredores humanitarios para su evacuación», explicó Hagi Hasán. Más allá de las condolencias y las declaraciones de condena, los sirios no encontraron más respuestas de una UE dividida en torno a la necesidad de castigar a Moscú y Teherán. Solo el Reino Unido se mostró convencido de que la UE debe dar un paso adelante y mostrar músculo al presidente Vladimir Putin. «Debemos asegurarnos de que los responsables de estas atrocidades rindan cuentas», exigió Theresa May.

François Hollande y Angela Merkel impulsaron una declaración a los 28 para exigir la apertura de un corredor humanitario para evacuar a la población y atender a los heridos garantizando la seguridad del los equipos médicos y los observadores de la ONU. La UE condenó de nuevo los crímenes cometidos por Rusia, Irán y Al Asad tras quedar «impresionados» por la crudeza del relato de Hagi Hasán. 

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