Los desencuentros más sonados de Aznar con el PP

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BENITO ORDOÑEZ

El expresidente del PP no ha escondido ni un ápice su espíritu crítico en los últimos años, y se convirtió en un verdadero azote del Gobierno de Rajoy

20 dic 2016 . Actualizado a las 18:32 h.

Los desencuentros entre José María Aznar y la actual dirección del PP no son nuevas, sino que han ido aumentando en los últimos años. Finalmente, este martes, ha anunciado que deja la presidencia de honor del PP. El expresidente del Gobierno, que acuñó durante su estancia en Moncloa aquella frase de «España va bien», ha centrado además sus ataques especialmente en Mariano Rajoy, que le acompañó como ministro y vicepresidente durante sus años de gobierno.

En el PP, acostumbrados a las andanadas de Aznar, no les han sorprendido sus salidas de tono, pero han tratado de frenarlas y minimizarlas de la mejor manera posible. Estas han sido algunas de las más recordadas: 

-Los malos resultados en Cataluña. Aznar no se mordió la lengua y cuando el PP aún no había digerido los resultados tras las elecciones catalanas, emitió un comunicado para recordarles que el partido quedaba en el «peor escenario posible»: «Tu rival de la izquierda queda fortalecido, tu espacio queda mermado, los secesionistas van a continuar el proceso. Tu posición está seriamente comprometida», advertía.

Aznar consideraba, tras el batacazo popular en Cataluña, donde sus compañeros de partido se dejaron 8 de lo 19 escaños que tenían, que «es para que algunos piensen seriamente por qué el partido del Gobierno no ha sido capaz de representar a la mayoría de las fuerzas constitucionales en Cataluña».

-De no ir a los mítines a bajarse de la campaña electoral. El encuentro entre Rajoy y Aznar después de que el expresidente lamentase que el PP había perdido «en gran medida su ADN, [su capacidad de] aglutinar a toda la derecha y la unidad interna». El expresidente también señaló entonces que en las pasadas municipales los ciudadanos han dicho: «Yo no quiero votar a este PP». «No hay ninguna razón para que no se lo digan la cuarta vez si no se produce una rectificación suficiente, clara y contundente en el PP», afirmó, recordando que no hay «votos cautivos», ni siquiera el suyo.

Desde ese momento la relación se fue enfriando, y los embistes de Aznar contra la dirección actual del partido no cesaron. A unos días de comenzar la campaña electoral de las elecciones del año pasado, recordó a Rajoy que «son cinco veces consecutivas en pocos meses en los que el electorado te está diciendo que no está contento con cómo están las cosas. Ya va el quinto aviso y no se puede desoír», ha advertido Aznar a Rajoy, aunque sin citarle expresamente y le insta a emprender «un proceso muy profundo de reflexión para extraer todas las consecuencias y ponerse a ello». Además les acusó de que el gobierno «no había dado la batalla» e hizo especial hincapié en Cataluña: «Siempre hemos dicho que este era un intento condenado al fracaso y que antes de romperse y dividirse España, se rompería y dividiría Cataluña. El grado de fraccionamiento y división en Cataluña se va a agravar como consecuencia de las elecciones». 

No solo ha sido Aznar el que ha cargado contra el PP. Desde FAES, que anunció su desvinculación con los populares hace unas semanas, también hicieron presión para que reaccionase ante el «peligro» que supone la «probable consolidación de una grieta en el espacio electoral del centro derecha».

Finalmente Aznar, tras evitar coincidir con Rajoy en varios mítines, anunció que no participaría en la campaña del PP.

Aún así, no se mantuvo alejado de la actualidad del partido y reapareció al día siguiente de las elecciones para pedir un congreso abierto. «En cuanto al futuro de nuestro partido -ha añadido-, nadie puede dudar ya de que la evolución del PP, hasta llegar a estas elecciones, requiere una reflexión profunda», afirmó. 

-El frío encuentro entre Aznar y Rajoy. El expresidente del PP recalcó ante Rajoy en un seminario sobre Mario Vargas Llosa que «necesitamos nuevos liderazgos capaces de ejercer una tracción social, moral y política a la altura de los desafíos que tenemos».

-Consejos sobre economía. También aconsejó a Rajoy sobre economía y deuda pública «cualquier país cuya deuda supera el 100 % de su PIB se adentra en una espiral de problemas de todo orden de la que es extremadamente difícil salir»

-Responsable del avance de Ciudadanos. Las críticas de Aznar no se han quedado en el terreno financiero, también arremetido contra él por el avance de partidos como Ciudadanos, e incluso por polarizar la campaña electoral. 

-La última, contra Soraya. Su última salida de tono no ha tenido como destinataria a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. Le afeó que cuestione la actuación que realizó el PP recogiendo firmas en el 2006 contra el Estatuto de Cataluña, algo que, a su juicio, evidencia «de nuevo» esa tendencia en el partido a «asumir el relato» de sus adversarios políticos. Desde FAES también señalaba que en ese «cuidado reparto de responsabilidades con los socialistas» que realizó la vicepresidenta también admitía que el PP «debería haberse esforzado más». «De nuevo el PP y sus carencias. Y de nuevo, esa tendencia en el PP a asumir el relato que hacen de él sus adversarios», lamentaba. En este sentido, FAES criticaba duramente las declaraciones de Sáenz de Santamaría por «la culpa asumida y la autocrítica: en vez de pedir firmas en la calle, el PP debería haberse esforzado más» porque, «al parecer no lo hizo con suficiente dedicación», para «llegar a un acuerdo con el PSOE sobre el nuevo Estatuto».