«No me lo creeré hasta que tenga el dinero conmigo»

Pilar Campo OVIEDO

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María José Hermida y César Ceñera, con la sentencia
María José Hermida y César Ceñera, con la sentencia

El matrimonio asturiano que logró la primera sentencia en España de una Audiencia Provincial, que aplica el criterio europeo de las cláusulas suelo, calcula que recuperará en torno a 26.500 euros

14 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

César Ceñera y María José Hermida han tenido que hacer muchos números y equilibrios económicos en los últimos años para poder afrontar todas las comisiones y gastos que implicaba el contrato que habían suscrito con el Banco Popular para hacer frente al préstamo hipotecario que habían solicitado para la adquisición de su vivienda, en Oviedo, y al que siguió un préstamo de permuta financiera (swap) de tipos de interés. Habían decidido realizar esta operación con esta entidad por la confianza que les transmitía el responsable de la oficina a la que acudieron por su amistad con un familiar. Esa misma confianza les llevó a aceptar todas las condiciones que aparecían en la documentación facilitada. Por ello, cuando el abogado José Antonio Ballesteros les llamó para comunicarles que habían ganado el primer pleito en España, dictado por una Audiencia Provincial que aplicaba el criterio europeo de las cláusulas suelo e iban a recuperar todo el dinero que les habían cobrado indebidamente, no podían estar más satisfechos por haber emprendido las acciones judiciales, tal y como les recomendaba el letrado de la Unión de Consumidores de España (UCE), en Asturias, en su condición de socios.

«Nosotros no somos juristas»

«Sinceramente, veía más fácil que saliera bien el tema de la cláusula suelo, que el del swap, pero al conocer que nos devuelven todo, ha sido una gran satisfacción. Aunque no me lo creeré hasta que tenga el dinero conmigo», asegura César Ceñera, en su primera reacción tras conocer el alcance de la resolución dictada por el tribunal de la Sección Sexta de la Audiencia Provincial.

El matrimonio se muestra muy agradecido a su letrado y a la UCE por haberle animado a seguir adelante en su reclamación contra la entidad bancaria, especialmente al asesorarle en todo momento sobre los pasos a seguir en el procedimiento. «Nos estuvieron explicando todo al detalle», ratifica. En contraposición a esas explícitas explicaciones sitúa los conocimientos que tuvo de los pormenores del contenido de los documentos que firmaban en los contratos y a lo que se comprometían con su rúbrica. «Ni mi mujer, ni yo somos juristas y, por tanto, no sabemos de estos temas. Delegamos en el director de la sucursal con la que firmamos el préstamo hipotecario porque nos daba confianza y suponíamos que no iba a hacernos ninguna perrada», explica Ceñera.