«Las fronteras existentes entre el hombre y la máquina se van a diluir»
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La compañía finlandesa está centrada en las redes y deja en manos de HMD el negocio de los teléfonos móviles
30 ene 2017 . Actualizado a las 07:57 h.Jaume Figueras pilota desde Barcelona los retos de la nueva Nokia en España. La compañía finlandesa se ha reconvertido una década después de que el iPhone provocase un terremoto tecnológico y el paso de la era de los móviles a la de los smartphones.
-Una transición que a Nokia se le atragantó, ¿no?
-Bueno, no es que se le atragantara, simplemente cambió, se centró en las redes.
-¿Cómo es posible que no supiera ver que el futuro pasaba por las pantallas táctiles y tardase tanto en reaccionar?
-Nokia a día de hoy está centrada en las redes, los terminales es un negocio que ha seguido su ciclo, pero ya no está en eso. Tampoco debería valorar esto...
-Pero usted es el responsable de Nokia en España.
-Sí, pero Nokia no está fabricando móviles.
-Ha concedido una licencia a HMD para fabricarlos.
-No quiero hablar de la parte de móviles, porque nosotros estamos centrados en el área de desarrollo de las redes y por tanto es lo que queremos promocionar.
-La marca Nokia vuelve a estar en el mercado en móviles.
-Sí, pero es un negocio separado...
-Bueno, si entramos en la web de Nokia tiene un apartado dedicado a los teléfonos.
-Nosotros estamos centrados en las infraestructuras de redes. Ya sé que hemos llegado a un acuerdo con una empresa finlandesa para comercializar teléfonos móviles con el nombre de Nokia, pero no es nuestro objetivo a día de hoy. Estamos centrados en las infraestructuras y cómo estas van a ayudar a desarrollar la sociedad en los nuevos paradigmas comunicativos.
-De momento se ha puesto a la venta el Nokia 6 en China. ¿Podremos comprar sus terminales en España?
-Supongo que sí, pero está en manos de HMD, que es la que tiene que decidir la estrategia.
-Este primer móvil es de gama media-baja. ¿Veremos un «smartphone» premium Nokia, que compita con el iPhone o con el Samsung Galaxy?
-No lo puedo valorar.
-El año pasado Nokia adquirió Alcatel-Lucent. Las redes son la parte de la industria que no se ve, al estar más alejada del consumidor, ¿no?
-Es el pilar fundamental en el que se sustentan todas nuestras comunicaciones. Requiere unos esfuerzos inversores muy fuertes, parte de la lógica de la integración entre Alcatel-Lucent y Nokia es crear un grupo con matriz europea capaz de poner sobre la mesa la inversión necesaria para desarrollar los nuevos retos tecnológicos, que se plasma en el 5G.
-¿Cuándo llegará el 5G y que permitirá?
-Está en fase de estandarización, los primeros despliegues comerciales serán a partir del 2020. El 5G es un cambio de paradigma que va más allá de una nueva generación de telefonía móvil. No es como el paso del 3G al 4G. El 5G intenta cubrir tres grandes ejes. El primero es dar más anchos de banda, que van a ser necesarios, por ejemplo, en la realidad virtual. Después tenemos la irrupción del Internet de las Cosas, una conectividad masiva de trillones de dispositivos a la Red, y por tanto necesitamos reescalarla. Y el tercer gran eje es la latencia, cómo podemos dar respuesta a los usos en los que se requiere que los tiempos de envío, procesado y retorno de información sean muy cortos, se habla de latencias por debajo del milisegundo. Esto es necesario para casos como el coche conectado o para automatización de transportes. Todo esto nos va a llevar a un nuevo paradigma comunicativo conectado, las fronteras entre el hombre y la máquina se van a diluir. Tenemos también el concepto de realidad aumentada, acuñado por nuestros Bell Labs.
-¿En qué consiste?
-Es diferente del concepto de inteligencia artificial. La inteligencia artificial en la narrativa popular es intentar sustituir al ser humano por una inteligencia que se le parece y es capaz de tomar decisiones. La inteligencia aumentada permite que el humano sea asistido en la toma de sus decisiones; la idea es coger los datos, procesarlos, analizarlos y crear posibles respuestas con una serie de probabilidades. Y es el humano el que toma la decisión final. Un ejemplo sería la videovigilancia: un sistema basado en la inteligencia aumentada analiza los vídeos de las cámaras y prioriza aquellas que cree que pueden constituir una situación anómala o un peligro. Y es un humano el que dice, ‘sí, aquí tenemos un bulto o una maleta peligrosa en un aeropuerto y hay que tomar una acción, o no, lo podemos descartar’.
-Uno de los tesoros de Nokia son sus patentes. Precisamente ahora están en litigio con Apple por este motivo. ¿Puede describirnos alguna?
-Nokia tiene 30.000 patentes. En los últimos quince años ha invertido más de 115.000 millones en I+D, tenemos nuestros Bell Labs [fundados en 1925 por AT&T en Estados Unidos y que luego fueron propiedad de Lucent], que son archiconocidos por haber desarrollado múltiples tecnologías...
-¿Cuáles?
-Semiconductores, patentes relacionadas con Optics, el transistor también fue parte de la investigación de los Bell Labs... Es un bagaje de muchos años.
-Nokia también está inmersa en proyectos de realidad virtual.
-Con la realidad virtual siempre se pone el foco en el consumo de los contenidos, en las gafas, pero la parte relevante de esta tecnología es la producción y la distribución. Tenemos la cámara Ozo, que pone a disposición de las empresas que crean contenidos una herramienta que graba en 360 grados, con ocho lentes de muy alta calidad, capaz de almacenar por sí misma los contenidos para su posprocesado. También está el software asociado, para temas de previsualización, renderización, parseado. Y después necesitamos unas infraestructuras que soporten estos usos, el ultraancho de banda, infraestructuras que lleguen a 2 gigabits por segundo.
-¿Cómo nos cambiará la VR?
-Hay muchos sectores que se van a ver beneficiados: en educación, con la telepresencia con realidad virtual en un aula donde puedas acceder a contenidos masterclass inmersivos; en el entretenimiento en general, los deportes, el poder participar en eventos... Estamos acostumbrados a ir a un estadio o a la ópera, pero los campos de fútbol y los teatros están limitados por su aforo. ¿Qué pasará cuando pongamos estas cámaras y podamos tener el aforo real y el aforo virtual? Podemos escalar estos negocios hasta el infinito, podemos tener conectadas a millones de personas para que vean en tiempo real un partido e incluso ver el partido o la ópera desde perspectivas imposibles. Ahí viene una nueva forma de consumir los eventos y de relacionarnos.