Yo le hablo a mi frigorífico, ¿y?

Samsung presentó en Las Vegas el Family Hub 2.0: una nevera inteligente con cámaras que muestran su interior en una pantalla y a la que podemos dictar la lista de la compra.


La revolución del Internet de las Cosas llega a la cocina. Samsung presentó el año pasado una línea de frigoríficos denominada Family Hub que ofrece nuevas formas de gestionar, comprar y preparar la comida. Su elemento central es una pantalla táctil de 21,5 pulgadas con resolución Full HD a través de la cual se puede interactuar con este electrodoméstico de una forma nunca vista. En la reciente feria CES de Las Vegas la marca coreana avanzó la segunda versión de este refrigerador, del que hay diez modelos diferentes para adecuarse a las diversas necesidades familiares. Todos son de estilo puerta francesa, que combina un side by side (dos puertas enfrentadas, al estilo americano) en la parte de arriba con uno o dos cajones congeladores en la de abajo.

«El Family Hub ha transformado el concepto de la cocina conectada permitiendo a los usuarios ordenar y administrar las compras de comestibles, conectarse con familiares y amigos y acceder a entretenimiento desde la comodidad de su cocina», explicó en la ciudad del juego Byung-Sam Seo, presidente de Electrodomésticos de Samsung Electronics. Una de las características más singulares es la inclusión de tres cámaras que muestran el interior del frigorífico. De esta forma el usuario puede ver qué productos necesitan ser repuestos y, a través de la aplicación Groceries de Mastercard, encargarlos directamente al supermercado para que se los traigan a casa.

Otra app móvil, Recipe, permite ver en la pantalla de esta supernevera recetas de diferentes partes del mundo, que pueden ser presentadas en cuerpo de texto ampliado -para poder seguir las instrucciones mientras se trabaja en cualquier parte de la cocina- o incluso leídas en voz alta por el Family Hub gracias a sus altavoces incorporados.

Cada miembro de la unidad familiar puede crear su propio perfil usando un avatar o sus fotografías personales. La pantalla funciona como un tablero digital interactivo en el que podemos compartir fotos, acceder a nuestro calendario actualizado, escribir notas a mano o dejar recordatorios en tiempo real. Para ello se sincroniza con nuestro smartphone.

La tecnología de reconocimiento de voz de Samsung también permite darle instrucciones al frigo para que nos diga qué hora es o qué tiempo va hacer; añadir productos a la lista de la compra, encargar alimentos por Internet y organizar tareas.

En su pantalla es posible escuchar música de Spotify o ver contenidos vía streaming (de los Samsung Smart TV), así como conectar altavoces Bluetooth. En Estados Unidos se vende por 5.800 dólares, un precio que dejará a muchos helados, pero, ¿a qué otro frigorífico podemos hablarle?

Samsung se ha asociado con marcas como Lidl o Eataly para ofrecer sus servicios a los usuarios europeos del Family Hub

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