El altruismo VIP, bajo la lupa

Tras el escándalo de Beckham, las oenegés defienden sus colaboraciones con famosos, que prefieren las campañas infantiles


redacción / la voz

¿Utilizan los famosos sus colaboraciones con oenegés como estrategias de márketing para mejorar su imagen? ¿O simplemente sienten la necesidad de realizar gestos altruistas? Estas preguntas saltaron por los aires el pasado fin de semana, cuando el semanario alemán Der Spiegel publicó varios correos electrónicos en los que David Beckham, obsesionado por conseguir el título de Caballero del Imperio Británico, habría utilizado sus acciones benéficas con Unicef para ascender al olimpo de los más selectos y estar así a la altura de celebridades como Paul McCartney, Charles Chaplin o Elizabeth Taylor.

Si bien el escándalo no ha hecho más que crecer desde el sábado, las oenegés han decidido blindarse y apoyar a las caras conocidas que ceden su tiempo para colaborar de manera altruista con ellas. La propia Unicef, de hecho, destaca «la buena fe de los famosos» a la hora de recaudar fondos, «que no reciben ninguna retribución económica por su tiempo ni por su compromiso». Según comentan las organizaciones consultadas, Unicef es una de las entidades con las que más desean colaborar los famosos, ya que suelen preferir aportar su granito de arena con acciones relacionadas con la infancia. «Unicef se los lleva de calle, es difícil convencer a algunos para que colaboren con determinadas causas, pero al final entienden la finalidad de la acción y aceptan», dicen en Intermón.

Pero no vale cualquier rostro conocido. Estas entidades buscan perfiles muy concretos para sus causas. «Competimos todos por los mismos», comentan desde  Oxfam Intermón. «El problema es que nos interesan perfiles blancos que estén en auge y claro, suelen tener muchos problemas de agenda; pero son sinceros y nos lo cuentan. También es cierto que la mayoría de ellos cuando tienen un hueco se ponen en contacto con nosotros», añaden. En la actualidad, esta oenegé que combate la pobreza en 90 países, está a la caza del actor Miguel Ángel Muñoz. «Puso un post sobre el cambio climático en que funcionó muy bien, nos dio muchísima difusión, así que estamos intentando viajar con él si su trabajo se lo permite». Judith Mascó, Joan Manuel Serrat o Miguel Bosé ayudan en todas las acciones de Oxfam Intermón que su tiempo les permite. «Cuando Miguel pone un tuit es una revolución», comentan desde esta oenegé.

Las celebrities no cobran por participar en estas obras sociales, «de hecho la mayoría vuelan en clase turista, como nosotros, aunque les damos la opción de ir en business si prefieren, pero pagando ellos la diferencia», explican desde esta misma organización. 

La efectividad de estas acciones

¿Es realmente eficaz la imagen de una cara conocida en el resultado de una obra social? Según Save the Children, que cuenta con el apoyo de artistas como Enrique Iglesias o Cristiano Ronaldo, «es básico para que el alcance de nuestro trabajo llegue a todo el mundo». No obstante, entidades como Cruz Roja no apuestan por esta relación. «No somos proactivos en el trabajo con prescriptores. Solo contamos con gente conocida en campañas muy puntales, como el Día de la Banderita, en la que estuvo Sandra Sabatés. Nuestra imagen ya es suficientemente sólida», explican desde esta organización.

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

El altruismo VIP, bajo la lupa