El BBVA predice que el crecimiento de España gire hacia el Norte (excepto Asturias)

JUAN M. ARRIBAS REDACCIÓN

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El informe prevé un cambio de tendencia, aunque el Principado se mantendrá en la cola del crecimiento del país en 2017 y 2018

15 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Un informe del BBVA predice un cambio de tendencia en el crecimiento regional de España. El estudio prevé una reducción de la brecha de las zonas del Mediterráneo con respecto al resto y augura el crecimiento de la actividad en el Norte. Una línea de dinamismo económico que, sin embargo, pasará de largo por Asturias: Galicia, Castilla y León, País Vasco y Aragón serán las comunidades con mayor aumento de la riqueza. El Principado seguirá a la cola, junto a Cantabria.

BBVA Resarch cifra que el crecimiento de Asturias llegará al 2,4% en 2017 y al 2,3% en 2018 y convertirá al Principado en la región con menor crecimiento de toda España. Las cifras quedan lejos del 3,1% con que se cerró 2015. Las previsiones para Asturias contrastan con las que el banco predice para las regiones del Norte. Galicia, País Vasco y Castilla y León crecerán un 2,9%, las tasas más altas de todo el país, por encima de Aragón, Navarra y Madrid. La media nacional para este año y para 2018 será del 2,7%.

El informe destaca que el crecimiento del empleo en la región será del 1,9% este año y del 1,1% en 2018. Además, indica que Asturias, Extremadura y La Rioja, con un mix energético en la actividad menos sensible al petróleo, estarán entre las menos afectadas por la corrección del precio del crudo.

Para el BBVA, hay varios factores que abonan sus argumentos del cambio de tendencia entre el eje Mediterráneo y el Norte. Por un lado una moderación del turismo, junto con el impacto que puede tener la depreciación de la libra, y una menor demanda por parte de ciudadanos británicos, que puede perjudicar al área del Mediterráneo,  Baleares y Canarias. Además Galicia, Aragón, País Vasco y Castilla y León se pueden beneficiar del alza de las exportaciones y de que las empresas tienen un nivel de apalancamiento relativamente bajo, lo que sitúa al sector privado en mejor posición para aprovechar políticas monetarias expansivas.

Además están menos expuestas a la desaceleración del turismo o al posible alza de los tipos. El aumento del PIB vendría dado por la mejora de la productividad, ya que el empleo, más ligado a la industria, mantendrá ritmos de crecimiento inferiores a las de las regiones turísticas. Además, regiones con mayor caída de la población podrían experimentar un mayor avance en el PIB per cápita.

Otro de los factores será la reducción del déficit autonómico. En este sentido, comunidades autónomas como Cantabria o Extremadura, podrían tener por delante un ajuste superior a la media, lo que debería de tener un efecto negativo sobre las expectativas de crecimiento de la demanda interna. En caso contrario estará, por ejemplo, Andalucía.