El terrorismo golpea un símbolo de Rusia

R. P. REDACCIÓN / LA VOZ

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En el centro de San Petesburgo

Un ciudadano oriundo de Kirguistán puede ser el autor del atentado que ayer causó 11 muertos y decenas de heridos en el metro de San Petersburgo

04 abr 2017 . Actualizado a las 09:38 h.

El terror golpeó ayer San Petersburgo, la antigua capital zarista. Una bomba casera colocada en un vagón de metro de la línea azul entre Sennaya Ploshchad y el Instituto Tecnológico dejó once muertos y 37 heridos, entre ellos una menor. Por primera vez la metrópolis de cinco millones de habitantes era objetivo de los terroristas, justo cuando el presidente ruso, Vladimir Putin, se encontraba en ella. La desactivación de un segundo artefacto, mucho más potente, colocado en otra estación evitó que la tragedia fuera mayor.

Las autoridades se lanzaron a la caza de dos sospechosos. Uno de ellos fue captado por las cámaras de vigilancia de la estación de Sennaya Ploshchad. Algunos medios hicieron circular la imagen del sospechoso de dejar la bomba en el vagón: un hombre con barba larga, una túnica negra y un gorro. Su aspecto y vestimenta hacen pensar en que se trata de algún habitante del conflictivo Cáucaso norte, de mayoría musulmana. Al parecer, también existe una grabación del otro terrorista. Las autoridades los han identificado, pero no han facilitado sus nombres.

Un ciudadano oriundo de Kirguistán puede ser el autor del atentado que ayer causó 11 muertos y decenas de heridos al explosionar una bomba en el metro de San Petersburgo, según informaron los servicios secretos de esa república centroasiática en la mañana del martes 4 de abril. El sospechoso ha sido identificado como Akbarzhon Djaliliv, nacido en 1995.

Sin reivindicación

Ningún grupo ha reivindicado el atentado, pero la amenaza sobre el país era latente después del llamamiento de los yihadistas del Estado Islámico (EI) a atacar Rusia lanzado tras la intervención militar en apoyo del régimen de Bachar al Asad en Siria.

La Fiscalía General rusa incoó un caso penal por terrorismo, aunque el comité de instrucción aseguró que aún no se descarta ninguna versión. «Siempre estudiamos todas las posibilidades: accidental, criminal y, sobre todo, un acto con carácter terrorista», había declarado antes Putin, reunido con su homólogo bielorruso, Aleksander Lukashenko, en el barrio de Strelna, a las afueras de San Petersburgo.

Alrededor de las 14.40 (hora local) explosionó un artefacto en un vagón del metro mientras circulaba entre las estaciones de la línea azul Sennaya Ploshchad y el Instituto Tecnológico. El maquinista no paró el convoy hasta llegar a la siguiente estación -lo que se recomienda hacer en tales situaciones-, lo que ayudó a salvar vidas, según recalcó la portavoz del Comité de Instrucción ruso, Svetlana Petrenko. «Esto permitió comenzar la evacuación inmediatamente y ayudar a los heridos», agregó.

De acuerdo con Interfax, el artefacto estaba dentro de un maletín debajo del asiento de uno de los vagones. Al parecer se trata de una bomba casera llena de metralla y con un contenido de entre 200 y 300 gramos de dinamita. Aunque en un principio varias fuentes oficiales hablaron de un atentado suicida, esa versión fue descartada tras las primeras investigaciones.

Un segundo atentado fue desactivado. Los artificieros inutilizaron un artefacto explosivo en la estación de Ploshchad Vasstania, que está junto a la principal estación de trenes de la ciudad (Moskovski). Fue colocado dentro de un extintor y tenía una potencia de un kilo de TNT.

El vagón afectado quedó destrozado y una de sus puertas completamente destruida. Las imágenes tomadas por los reporteros que pudieron llegar al andén de Sennaya Ploshchad tras la deflagración muestran pasajeros con las ropas hechas jirones por la fuerza de la onda expansiva y un denso humo que envolvía todo el andén y el vestíbulo de la estación. «Ha sido horrible», contó Alexander, un testigo. «He visto cómo sacaban a gente del metro» ha añadió.

Todo el metro de San Petersburgo fue evacuado de inmediato y cerradas sus estaciones. Para compensar la falta del transporte más operativo e importante de la ciudad, durante el día de ayer fueron gratis los trayectos en autobús, tranvía y trolebús. Pero estas medidas no evitaron que la ciudad se colapsara por el aumento del tráfico rodado y por el hecho de que algunos puntos del centro fueron acordonadas por la policía, informa Colpisa.

A escala nacional, se reforzaron las medidas de seguridad en la red transportes de todo el país, como el metro de Moscú.

Anoche las flores y velas ocuparon el metro atacado, mientras el alcalde de San Petersburgo decretó tres días de duelo. No hay constancia de que haya españoles afectados por el atentado, según informó el Gobierno.

Garantizan la seguridad en la Confederaciones y el Mundial del 2018

El comité organizador de la Copa Confederaciones y del Mundial de Rusia en el 2018 aseguró que la seguridad está garantizada, pese al atentado de San Petersburgo. «Hay absoluto convencimiento, y lo hemos dicho en varias ocasiones y podemos repetir, de que la seguridad durante la Copa Confederaciones de este año y el Mundial del 2018 está garantizada al máximo nivel», dijo Alexéi Sorokin, director general del comité organizador.

Sorokin subrayó que «las medidas de vigilancia y control serán reforzadas, pero ya se esperaba que lo fueran, partiendo de la exclusiva magnitud y estatus del acontecimiento, y porque se reglamentaron hace mucho tiempo. El plan correspondiente ya ha sido elaborado».

San Petersburgo, acogerá el 17 de junio y el 2 de julio el partido inaugural y la final de la Copa Confederaciones.

Rusia decidió revisar sus planes y reforzar las medidas de seguridad en relación con ambos torneos tras el atentado terrorista perpetrado a finales del 2015 por el Estado Islámico contra un avión ruso con 217 pasajeros que había despegado de Egipto.

El Mundial se disputará en junio y julio del 2018 en once ciudades: Moscú, San Petersburgo, Kazán, Sochi, Yekaterimburgo, Nizhni Novgorod, Volgogrado, Samara, Rostov del Don, Kaliningrado y Saransk.