El jurado declara culpable de asesinato al único acusado por el crimen de la peregrina Denise Pikka

Efe

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Miguel Ángel Muñoz Blas reconoció inicialmente que había matado a la peregrina, pero cambió su versión y ahora afirma que se lo inventó

05 abr 2017 . Actualizado a las 21:31 h.

El jurado popular declaró este miércoles a Miguel Ángel Muñoz Blas culpable del asesinato de la peregrina estadounidense Denise Pikka Thiem, cometido en Astorga (León) en abril del 2015, así como de otro delito de robo con violencia, por los que la Fiscalía pide una pena de 25 años de prisión. El jurado considera a Miguel Ángel Muñoz Blas culpable de asesinato por mayoría de sus miembros -ocho contra uno-. Es unánime en el delito de robo con violencia.

Muñoz Blas, de 41 años, reconoció inicialmente que había matado a la peregrina ante la jueza de Astorga (León) que instruyó el caso, pero meses después cambió su versión, asgurando que se lo había inventado al sentirse presionado por la Policía cuando fue detenido el 11 de septiembre del 2015 en Grandas de Salime (Asturias).

La Fiscalía había solicitado desde un primer momento 25 años de prisión para Miguel Ángel Muñoz Blas. La acusación particular elevó su solicitud de condena de 24 a 27 años y la defensa pide su libre absolución.

La peregrina asesinada Denise Pikka
La peregrina asesinada Denise Pikka

El veredicto del jurado, formado por ocho mujeres y un hombre, se ha hecho público el mismo día en que se cumplen dos años del asesinato de la peregrina. El jurado ha considerado probados todos los hechos desfavorables que conformaban el objeto del veredicto, excepto que el acusado colocara señalas falsas del Camino de Santiago para redirigir a los peregrinos a las inmediaciones de su vivienda. Igualmente, ha considerado no probado, y por lo tanto rechaza, que Muñoz Blas en el momento de cometer los hechos padeciese una grave enfermedad psíquica, que anulase totalmente, limitase gravemente o afectase ligeramente sus normales capacidades de conocimiento y voluntad. Finalmente, ha emitido por unanimidad su criterio contrario a que se pida en la sentencia el indulto para el acusado.

Además de la pena de prisión, la Fiscalía reclama una indemnización para los padres de la víctima de 80.000 euros y de 30.000 para su hermano. La acusación particular, que representa a la familia de Denise, ha rebajado hoy su petición de pena de 22 a 20 años por asesinato y mantiene los cinco años por el delito de robo con violencia, mientras que eleva las indemnizaciones a 150.000 euros para el hermano de la peregrina y 100.000 para sus padres.

El letrado de la acusación particular, Fernando Rodríguez Santocildes, explicó que ha rebajado en dos años la petición de pena por asesinato porque en las preguntas objeto del veredicto el magistrado no incluye el agravante de ensañamiento, por lo que tenía sentido mantener la pena reclamada en la última sesión del juicio. Este letrado ha valorado el veredicto del jurado y ha recalcado que no deja lugar a dudas de su convencimiento de que considera culpable a Muñoz Blas de los hechos por los que ha sido juzgado.

El letrado de la defensa, Vicente Prieto, ha tildado de «injusto» el veredicto y ha anunciado que recurrirá hasta el Tribunal Supremo, e incluso «si cabe hasta el Constitucional», porque Muñoz Blas «no es culpable» de los hechos y no hay pruebas «en su contra».

Prieto ha señalado que de muchos de los hechos desfavorables para el acusado que el jurado ha considerado probados «no hay ni la más mínima prueba que demuestre su culpabilidad».

Además, ha anunciado que mañana mismo solicitará el traslado a una prisión madrileña del acusado para que pueda estar más cerca de su familia.

El acusado renunció su derecho de tener la última palabra el pasado lunes al igual que declinó declarar el 14 de marzo, cuando se inició el juicio.

La peregrina, de 41 años, desapareció el 5 de abril del 2015, día en el que envió un correo electrónico a una amiga en el que saludaba «desde Astorga», y anunciaba su intención de seguir su ruta hacia la localidad de El Ganso, puntos jacobeos leoneses.

Fue la última noticia que se tuvo de ella hasta que, el 11 de septiembre de ese año, el acusado les condujo horas después de ser detenido en Asturias hasta el lugar donde estaba el cadáver, a unos 2,5 kilómetros de su vivienda, en un paraje de difícil acceso entre las localidades de Santa Catalina de Somoza y San Martín de Agostedo.