Muchas capitales europeas cuestionan el interés real de algunos países clave, como Rusia, en poner freno a las matanzas de civiles
05 abr 2017 . Actualizado a las 07:10 h.La barbarie del régimen sirio se perpetúa. Ni la Unión Europea ni la comunidad internacional han sido capaces de ponerse de acuerdo para buscar una salida a la cruenta guerra civil que asola el país desde hace más de seis años. Los intereses de algunas potencias globales en la región han ayudado a prolongar la agonía de la población civil que vive bajo asedio permanente. En su enésimo esfuerzo por recaudar apoyos para frenar la ferocidad del Gobierno de Damasco, la UE, Kuwait, Noruega y Catar reúnen hoy en Bruselas a autoridades de hasta 70 países con el objetivo de impulsar la hoja de ruta de Ginebra. La conferencia se concibió como el último intento para conseguir una transición política y pacífica en el país. Pero las noticias que llegaron ayer al corazón de Europa desde Idlib han borrado cualquier vestigio de esperanza.
El problema que se plantea ahora tras los salvajes bombardeos es si esta vía política ha volado por los aires. No solo parece imposible que la oposición siria acceda a negociar con Al Asad sino que muchas capitales europeas cuestionan el interés real de algunos países clave, como Rusia, en poner freno a las matanzas de civiles. Ni Moscú ni Washington llevarán a autoridades de primer rango a Bruselas. No están por la labor de arrimar el hombro.
El comisario europeo de Ayuda Humanitaria, Christos Stylianides, advirtió ayer de que existen «enormes» necesidades humanitarias en Siria y exigió a la comunidad internacional que sostenga la ayuda por «obligación moral». Al margen de los 12.000 millones de dólares que se lograron movilizar en la conferencia de Londres del 2016, Bruselas considera que la ayuda seguirá siendo insuficiente mientras Al Asad siga en el poder: «No hay solución humanitaria a esta crisis, solo se podrá poner fin al sufrimiento humano con una solución política», admitió el chipriota. La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, dejó claro en víspera de la cita que no habrá fondos para la reconstrucción hasta que Damasco no cese los ataques y emprenda la vía del diálogo.