El chavismo llama a «tomar las armas» contra la oposición

pedro garcía otero CARACAS / CORRESPONSAL

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CARLOS GARCIA RAWLINS | reuters

El Gobierno vuelve a reprimir con inusitada dureza las protestas en Caracas y varias ciudades del país

07 abr 2017 . Actualizado a las 07:15 h.

Una nueva jornada de protestas con violenta represión por parte del Gobierno de Maduro tuvo lugar ayer en Venezuela, mientras los principales portavoces del chavismo advertían de que la oposición planifica «un golpe de Estado» y hacían abundantes llamamientos a «tomar las armas» en una concentración de sus partidarios en el centro de la capital.

Miles de manifestantes opositores se congregaron en una autopista del este de Caracas e intentaron marchar hacia el centro para protestar ante la sede del Defensor del Pueblo. Fueron emboscados por la Guardia Nacional, que lanzó centenares de bombas lacrimógenas, según denunciaron representantes de la oposición, entre ellos Henrique Capriles, quien tuvo que ser sacado de la manifestación en una motocicleta desmayado por el humo.

Según la oenegé de derechos humanos Provea, las lacrimógenas contenían gas pimienta, altamente tóxico y no permitido internacionalmente para el control de manifestaciones. Otra oenegé, el Instituto Prensa y Sociedad, cuantificó en 56 el número de heridos entre las protestas registradas el miércoles y el jueves, de ellos, varios de bala. En tanto, en el centro de Caracas, Diosdado Cabello, número dos del chavismo, advertía a los opositores de que «no van a volver a Miraflores (palacio del Gobierno) ni a tomarse un café, ni aunque ganen unas elecciones. Ni con sangre va a haber un cambio en Venezuela». Otro portavoz del chavismo, Freddy Bernal, señalaba que «si cada mujer y hombre del pueblo tienen que tomar un Kalashnikov lo haremos sin dudarlo».

Es la segunda jornada en esta semana de manifestaciones opositoras en rechazo a lo que tanto la Organización de Estados Americanos como la Fiscalía General de Venezuela han denominado «un golpe de Estado»: dos sentencias del Tribunal Supremo que, aunque rectificadas posteriormente, hacen que la máxima corte tenga las competencias parlamentarias. Ayer, las manifestaciones se repitieron en prácticamente todas las ciudades importantes del país, también con su propia cuota de represión.

Rafael Uzcátegui, director de Provea, advirtió sobre el «discurso de odio»  que se está dando en el chavismo y señaló que «hay casos bien documentados en los que ese tipo de discursos ha derivado en conflictos y posteriormente en tribunales penales internacionales». Los venezolanos, mientras, solo podían enterarse de lo que ocurría a través de las redes sociales, pues la televisión no transmitió, en absoluto, ninguna información. El servicio de Internet, mayormente controlado por el Gobierno, fue ralentizado hasta la exasperación o interrumpido.