La espiral de violencia provoca otra noche de heridos y miedo en Venezuela
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Denuncian la irrupción de paramilitares en domicilios particulares sin ninguna orden
28 abr 2017 . Actualizado a las 07:42 h.La violencia continúa su ascenso irrefrenable en Venezuela. En una jornada nocturna de terror en dos ciudades, la Guardia Nacional allanó innumerables edificios e inmuebles en una urbanización de Barquisimeto, ubicada a 400 kilómetros de Caracas, dejando 30 heridos y 300 detenidos, informó el alcalde de la ciudad, Alfredo Ramos.
En Caracas, funcionarios del mismo cuerpo y paramilitares del Gobierno volvieron a sembrar el terror entre los habitantes de la zona sur de la ciudad, invadiendo varios edificios y destrozando coches, mientras los residentes hacían una cacerolada y respondían con piedras y botellazos desde los apartamentos.
El gobernador del estado de Lara, Henri Falcón (cuya capital es Barquisimeto), así como miembros de las iglesias católica y evangélica, tuvieron que mediar con las autoridades militares para que dejaran de reprimir con gases lacrimógenos y perdigones, hasta la madrugada, en la urbanización Sucre, en un despliegue de fuerza calificado de «acto deplorable de represión», por el vicepresidente de la Asamblea Nacional, el opositor Freddy Guevara. Su colega Alfonso Marquina señaló que llevará el caso a la Corte Penal Internacional de La Haya, Holanda.
«Trataban de tumbarnos las puertas, y las golpeaban con lacrimógenas. Tuve que encerrarme en el baño con el agua caliente puesta, con mis tres niños», señaló Juliana Carreño, residente en el sector. «Parecía que querían meterse en los pisos, teníamos mucho miedo», indicó. La urbanización Sucre es una zona de viviendas sociales construidas por el Estado, que ha sido marco de intensas protestas contra el Gobierno de Maduro.
«No entiendo el ensañamiento», señalaba Rosa Pérez, habitante de un conjunto afectado por la represión del miércoles en Caracas. En la zona se encuentra el principal comando de la Guardia Nacional en la capital.
El Parlamento se reunió ayer en las cercanías del sitio donde, en la víspera, fue asesinado el estudiante universitario Juan Pernalete, de 20 años, al recibir el impacto directo de una bomba lacrimógena lanzada por un cañón a menos de un metro, que le destrozó el corazón. El movimiento universitario anunció nuevas protestas, en los próximos días, que se combinarán con las que hará la Mesa de Unidad Democrática todo el fin de semana.
Mientras tanto, continúan las reacciones internacionales sobre el país sudamericano. Tras una reunión con el mandatario argentino, Mauricio Macri, en Washington, el presidente estadounidense, Donald Trump, calificó de «desastre» la situación venezolana. «Estoy muy triste, es una situación muy difícil», indicó el presidente estadounidense.
El gobierno de Venezuela comenzó ayer su proceso de retirada de la Organización de Estados Americanos (OEA), enfrentado a una creciente presión internacional. «Hoy es un día de victoria para Venezuela. Hoy amanecimos más libres, más independientes», declaró la canciller Delcy Rodríguez. «El entreguismo de algunos países de nuestra región lo pagarán caro», manifestó la canciller, al llamar a los países críticos con Venezuela una «comparsa de Judas que pretenden la intervención».
La Eurocámara condena la brutal represión del régimen
La Eurocámara condenó ayer la «represión brutal» en Venezuela y urgió a Bruselas a estudiar «otras medidas» para «restablecer la plena democracia» en el país latinoamericano. Por 450 votos a favor, 35 en contra y 100 abstenciones, los eurodiputados condenaron la situación en Venezuela y pidieron a Bruselas apoyar la resolución del 3 de abril de la Organización de Estados Americanos.
La decisión del Parlamento Europeo, que exige la liberación de los presos políticos, «refleja el mismo sentir del pueblo de Venezuela» y envía el mensaje de que «no estamos solos», dijo en Bruselas Lester Toledo, del partido opositor Voluntad Popular, para quien esto es un «gran paso para la «transición democrática» en el país. La Eurocámara condenó «enérgicamente la represión brutal ejercida por las fuerzas de seguridad venezolanas, así como por los grupos armados irregulares, contra los manifestantes pacíficos».
En la resolución adoptada este jueves, presentada por los cuatro principales grupos de la Eurocámara -PPE (derecha), socialdemócratas, conservadores y liberales-, los eurodiputados urgen a apoyar el proceso de mediación, pero al mismo tiempo a estudiar «otras medidas».
En este sentido, piden a la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, que «analice activamente, junto con organizaciones internacionales y regionales, otras medidas que permitan a la Unión restablecer la plena democracia en Venezuela». Del texto final se cayó la petición inicial de los parlamentarios del grupo liberal y de los conservadores de estudiar «sanciones específicas».
Una de las exigencias de los manifestantes es un cronograma electoral, reclamo que también recogen los europarlamentarios, que urgen a Caracas a presentar «en el plazo más breve posible» un «calendario electoral que permita la celebración de procesos electorales libres y transparentes». Los parlamentarios de izquierda radical habían presentado una propuesta de resolución alternativa que finalmente no se votó, en la que condenaban la «injerencia externa permanente» en Venezuela.