El fin de semana más caliente de Trump

Miles de manifestantes protestan en más de un centenar de ciudades de EE.UU. contra la ruptura del Acuerdo de París y los lazos del presidente con Rusia


REDACCIÓN / LA VOZ

Las calles de las cien principales ciudades de Estados Unidos se convirtieron ayer en un hervidero. Tras la llamada del expresidente Barack Obama a defender en las calles el Acuerdo de París contra el cambio climático con el que Donald Trump quiere romper, miles de personas se manifestaron por todo el país para cuestionar el trabajo presidencial de sus primeros cinco meses en el cargo.

Así, además de reclamar un mayor compromiso con el medio ambiente, los manifestantes también aprovecharon para atacar el punto más débil de Donald Trump hasta el momento: sus lazos y los de su equipo con Rusia durante la campaña electoral en la que el magnate logró la victoria ante Hillary Clinton.

Nueva York se convirtió en el epicentro de las bautizadas como «Marchas de la verdad». Entre los carteles del público, encabezado por una gran pancarta que simplemente decía «Pedimos la verdad», se pudieron leer numerosas demandas en cuanto al supuesto nexo entre el Gobierno ruso y las elecciones de 2016, pero también sobre la transparencia de Trump respecto a sus impuestos.

En Washington, las manifestaciones contra la actividad presidencial chocaron con una concentración promovida por simpatizantes del magnate, que fueron convocados por los responsables de la campaña del presidente estadounidense y que portaban carteles a favor de la decisión del mandatario de retirarse del Acuerdo de París.

Los impulsores de la «Marcha por la Verdad» piden que se dote de los recursos y la independencia necesaria a la investigación sobre la posible colusión de la campaña de Trump con Rusia.

Además, exigen al Congreso que fuerce al mandatario republicano a revelar su declaración de impuestos, algo que hasta ahora era tradición entre los presidentes, para que se aclare si ha tenido intereses económicos vinculados a entidades extranjeras.

Los organizadores quieren que, además del fiscal especial elegido por el Departamento de Justicia para investigar el intento ruso de interferir en la elecciones, se cree una comisión independiente como la que investigó los ataques del 11 de septiembre del 2001 contra Estados Unidos.

Todas estas protestas llegan justo antes de que esta semana acuda a testificar el exdirector del FBI James Comey, una pieza clave para desvelar el alcance de la injerencia rusa en la campaña electoral. Ayer, Vladimir Putin volvió a poner tierra de por medio con las acusaciones y dijo que los ciberataques «fueron obra de estadounidenses que dejaron huellas para inculparnos».

Schwarzenegger: «Un solo hombre no puede destruir nuestro progreso»

Aunque inicialmente la ruptura del Acuerdo de París fue muy aplaudida por los republicanos, ayer ya empezaron a asomar las críticas. Uno de los más rotundos fue el acto Arnold Schwarzenegger, exgobernador de California y sustituto de Donald Trump en su programa de televisión, que se posicionó de forma rotunda contra la decisión del magnate. «Un solo hombre no puede destruir nuestro progreso ni detener nuestra revolución hacia las energías limpias», defendió en referencia a las políticas de respeto al medio ambiente puestas en marcha en California, el estado que abandera la sublevación contra Trump. «Cada año mueren 200.000 personas en Estados Unidos por el cambio climático y su responsabilidad es proteger a nuestra gente», concluyó.

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

El fin de semana más caliente de Trump