Rajoy y Sánchez acuerdan mantener un contacto permanente sobre Cataluña

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

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Coinciden en que la prioridad es declarar «inaceptable» la celebración de un referéndum de secesión

07 jul 2017 . Actualizado a las 01:28 h.

Recuperación de las buenas formas, coincidencia en el diagnóstico sobre Cataluña, pero discrepancias en el tratamiento. Ese el resumen de las dos horas y media de reunión que ayer mantuvieron el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el líder del PSOE, Pedro Sánchez. Ambos coincidieron en considerar «inaceptable» el referendo independentista, aunque no en la estrategia para hacer frente al desafío secesionista. El secretario general socialista garantizó al jefe del Ejecutivo su compromiso en defensa de la legalidad y la Constitución, pero le exigió que abra un diálogo con el presidente catalán, Carles Puigdemont, para dar una salida «política» al conflicto.

Rajoy: diálogo solo bajo la ley

Sánchez advirtió además a Rajoy que, si permanece inmóvil y no se abre a un acuerdo político, será él quien tome el protagonismo poniendo en marcha en septiembre iniciativas legislativas en el Congreso sobre Cataluña para buscar el consenso. Fuentes de la Moncloa precisaron después que Rajoy siempre ha estado abierto al diálogo si este se plantea bajo los límites de la ley y renunciando a la celebración de un referendo ilegal.

Aunque no se trató, ni Rajoy lo planteó, la portavoz del PSOE en el Congreso, Margarita Robles, advirtió tras la reunión que los socialistas no apoyarán en ningún caso la aplicación del artículo 155 de la Constitución, que supondría la suspensión temporal de la autonomía para que se cumpla la ley en Cataluña.

Rajoy se comprometió a estudiar la posibilidad de intentar un diálogo personal con Puigdemont, aunque lo consideró muy difícil. Pese a las escasas expectativas previas, el Gobierno está satisfecho con la entrevista y se esforzó en resaltar los puntos de encuentro después de años de tensión. El portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, explicó que ambos acordaron mantener un «contacto permanente» sobre Cataluña ante lo que consideró una «violación sistemática de la Constitución y las leyes» desde la Generalitat. Sánchez respaldó al Ejecutivo en esta cuestión. «Ningún partido democrático puede apoyar que se salten las leyes y los principios básicos del Estado de derecho», señaló Robles.

No se puede atrincherar

En todo caso, el socialista trasladó la necesidad de que las acciones y declaraciones del Gobierno se hagan «con mesura» para que no puedan interpretarse como una provocación en Cataluña. «Nuestro apoyo lo tiene, pero exigimos que se abran vías de diálogo. El Gobierno siempre va a encontrar al PSOE en la defensa de la legalidad y de la Constitución, pero es imprescindible buscar vías de diálogo», insistió Robles, que advirtió al Gobierno de que «no se puede atrincherar».

La intención del líder del PP es aprovechar el deshielo en la relación para lograr una alianza tripartita con el PSOE y Ciudadanos que impida que se pueda celebrar el referendo previsto para el 1 de octubre. Pero Sánchez prefiere mantener un diálogo bilateral para marcar un perfil propio, sin descartar tomar él mismo la iniciativa. Aunque el PSOE no aclaró ayer qué tipo de medidas estaría dispuesto a impulsar en el Congreso, una de ellas sería sin duda la apertura de un proceso de reforma constitucional para buscar un mejor encaje de Cataluña en el Estado español.

El presidente excluyó de la agenda los temas en los que la distancia es mayor

G. B.

Conocedor de que Pedro Sánchez no tiene intención alguna de acordar nada con él en el terreno económico, el líder del PP apartó de la agenda de la reunión las cuestiones en las que hay más discrepancia para favorecer el clima de entendimiento. El presidente del Gobierno ni siquiera intentó recabar el apoyo o al menos la abstención de los socialistas para aprobar el techo de gasto. Y tampoco incluyó en la agenda el rechazo del PSOE al tratado de libre comercio con Canadá, que los socialistas se niegan a respaldar.

Sí entraron en la cita otros temas como el brexit, sobre el que Rajoy informó a Sánchez de los recientes contactos que ha mantenido con diferentes líderes y sobre la marcha de las negociaciones de la Unión Europea con el Reino Unido que encabeza el francés Michel Barnier. En política internacional hubo consenso porque, según explicó el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, las posiciones son «muy cercanas» en torno a la situación en Siria, Libia y también Venezuela. Y lo mismo ocurrió respecto a la lucha contra el terrorismo yihadista dentro y fuera de España, materia en la que el PSOE respalda al Gobierno. Por último, Sánchez trasladó al presidente del Ejecutivo su preocupación por la decisión de EE. UU. de abandonar el acuerdo de París sobre el cambio climático y pidió a Rajoy que convierta este asunto en una de las prioridades de su Gobierno.