Esto es lo que pueden y no pueden hacer las autocaravanas en Galicia

Olalla Sánchez Pintos,O. Sánchez
Olalla Sánchez SANTIAGO

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BASILIO BELLO

¿Cuándo están estacionadas y cuándo acampadas? ¿Realmente existe la señal de prohibido aparcar autocaravanas?

11 ago 2017 . Actualizado a las 15:36 h.

Es una manera de viajar en auge, en la que Galicia es puntera, tanto en número de socios como en infraestructura. Lo confirma el pontevedrés Manuel Ángel Fernández-Arruty, presidente de la Asociación Galega de Autocaravanas. Sin embargo, y pese al tirón, aún existen muchas dudas y quejas sobre el sector. Al ser a la vez vehículo y alojamiento, las autocaravanas tradicionalmente se han visto sometidas a leyes diferentes -de acampada o circulación-, según la comunidad autónoma, provincia o localidad. Una variedad de normativas que ha derivado en confusión, a pesar de que desde el 2015 el nuevo Reglamento de Circulación unificó criterios e impidió discriminar el estacionamiento de autocaravanas.

La creciente abundancia durante el verano de este tipo de vehículos-vivienda en ciertas zonas costeras gallegas ha derivado, además, en denuncias de bañistas que protestan por el espacio que ocupan las autocaravanas en los aparcamientos, un estacionamiento, sin embargo, permitido siempre que se cumplan ciertas normas.

Esto es lo que se puede y no se puede hacer:

Estacionar y acampar, conceptos distintos

Las autocaravanas están consideradas como vehículos y, como tales, pueden pernoctar en las áreas de aparcamiento de los distintos concellos gallegos siempre y cuando no desplieguen elementos fuera del contenido del propio vehículo y, si están estacionadas en batería, no ocupen más de una plaza. Esto es muy importante porque es la diferencia entre estacionar y acampar

Se considera que una autocaravana está aparcada y no acampada cuando su estacionamiento se produce sin extender elementos propios que desbordan el perímetro del vehículo (toldos, mesas, sillas, ropa, o, incluso, el peldaño de acceso al interior); solo está en contacto con el suelo a través de las ruedas (por ejemplo, sin patas estabilizadoras) -aunque, en determinados casos, como el de las pendientes, los calzos pueden estar justificados-; y cuando no se produce emisión de ningún fluido (salvo los propios de la combustión del motor a través del tubo de escape) ni ruidos molestos (por ejemplo, con la puesta en marcha de un generador de electricidad) y tampoco se llevan a cabo conductas incívicas o insalubres, como el vaciado de aguas en la vía pública.

Si se cumplen las condiciones anteriores, el estacionamiento de las autocaravanas solo podrá verse limitado por restricciones genéricas de masas y dimensiones que afecten a todos los vehículos. También, cuando se aprecien signos de abandono, como ocurre con cualquier otro automóvil, pero estos casos no se suelen dar.

OSCAR CELA

De no seguir estas recomendaciones, las autocaravanas sí estarían acampando, por lo que, además de tener que abandonar el lugar en el que se encuentren, podrían ser objeto de una sanción.

El estacionamiento en espacios protegidos

Este verano se está registrando en distintas partes de Galicia muchos problemas al constatar concellos un «campismo descontrolado en espacios protegidos».

En este caso es el organismo competente el que debe decidir si deja aparcar allí o no. Si las autocaravanas estén estacionadas sin elementos fuera, sobre ellas funcionaría la misma legislación que sobre cualquier otro vehículo. Es decir, si un coche puede aparcar en esa zona, las autocaravanas también. Otra circunstancia es la acampada libre, no permitida.