«La chica de la Tomatina», un misterio viral resuelto

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Eva Casado buscaba a su supuesta doble por Facebook desde hace cinco años y ya ha conseguido que la joven, de Miami, se ponga en contacto con ella

30 ago 2017 . Actualizado a las 18:55 h.

Todo empezó hace seis años, cuando Eva Casado vio a una joven casi idéntica a ella en la fotografía de un reportaje sobre la Tomatina de Buñol, la festiva «guerra» de tomates que cada agosto tiñe de rojo este pueblo de España. Su primera sensación fue de incredulidad. El parecido era tal que su primo, el primero que vio la imagen, la llamó para regañarla por no haberle invitado a ir con ella a Buñol.

«Es una sensación muy rara cuando ves una foto de una persona que es igual que tú en circunstancias que sabes que no puedes ser tú. Yo nunca he estado en la Tomatina», explica Casado. La joven escudriñó aquel rostro desconocido cientos de veces. Veía «diminutas diferencias». Un rasgo en la nariz, un lunar en la oreja... Pero observaba la boca y la mirada y decía: «Soy yo».

Esta joven fotógrafa española de 34 años empezó entonces una búsqueda que terminó hoy con final feliz gracias a una carta dirigida a su misteriosa «doble» que fue compartida en solo unos días por 85.000 personas en las redes sociales, en vísperas de una nueva edición de la Tomatina (que se celebra hoy). «¡Por fin he encontrado a La Chica De La Tomatina!», escribió Casado. «Reside en Miami y le ha parecido esta historia tan sorprendente como a mí. De hecho, cuando ha visto la foto, se ha quedado tan atónita cómo me quedé yo en el momento que la descubrí», explicó la fotógrafa a través de Twitter y Facebook.

Durante seis años, por la cabeza de Casado pasaron varias hipótesis: desde que se tratara de un capricho de la naturaleza hasta que el parecido respondiera a un caso de robo de bebés. Se calcula que entre los años 40 y 90 del siglo pasado miles de recién nacidos fueron arrebatados a sus padres biológicos en España, primero en el contexto de la posguerra española, en cárceles franquistas, y después en hospitales, donde cientos de bebés fueron vendidos a familias adineradas.

«Investigué la clínica donde nací -en Madrid- y hubo algunos casos, pero mi ginecólogo está limpio y mi madre estaba despierta durante el parto, así que es una opción que descarté tras 'emparanoiarme'», asegura. Una de las cosas que le hicieron dudar es el hecho de que su madre tenga una hermana gemela. Para tratar de resolver el enigma en un principio, Casado contactó con el autor de la imagen que ilustraba el famoso reportaje de la Tomatina, Camilo Olarte. «Le mandé una foto mía y alucinó. Me decía 'sois iguales'», señala.

La joven también se hizo una fotografía en la misma posición y con la misma luz que la que tenía la que Olarte tomó en la Tomatina hace siete años. El parecido, dice, le dio «escalofríos». Movida por la curiosidad, llegó a viajar hasta Buñol para preguntar por su doble, con la esperanza de que fuera una joven de la localidad o de algún pueblo cercano. Pero no hubo suerte.

Hasta ahora. La misteriosa «chica de la Tomatina» apareció por sorpresa pocas horas antes de la celebración de una nueva edición de la popular fiesta de Buñol, en la que los participantes se arrojan hoy 160.000 kilos de tomates en esta localidad de Valencia. Se puso en contacto con Casado a través de Facebook y le envió sus propias fotos de aquella Tomatina a la que asistió, junto a un texto en el que mostró «su asombro por el parecido». 

Tras resolver el misterio, la fotógrafa española dio las gracias a todas las personas que compartieron su historia y, especialmente, a su primo, el responsable de que comenzara la «curiosa aventura».  Ante quienes le acusaron de buscar publicidad, argumentó que la búsqueda dura ya cinco años, «aunque es ahora cuando se ha hecho viral». Su único objetivo, asegura, era encontrar a la joven que en 2010 fue fotografiada en Buñol con el rostro salpicado de tomate.