La Unión Europea gana la batalla legal a los países que se niegan a acoger refugiados

El Tribunal de Justicia europeo avala el plan de cuotas y rechaza el recurso de Hungría y Eslovaquia, que insisten en que no recibirán a demandantes de asilo


El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) avaló este miércoles el programa europeo para reubicar a miles de refugiados llegados a Italia y Grecia, una decisión con la que desestima el recurso de Hungría y Eslovaquia, países que rechazan el sistema solidario de cuotas para repartir la acogida en toda la UE. El mecanismo contribuye de «forma efectiva y proporcionada» a que Grecia e Italia puedan hacer frente a las consecuencias de la crisis migratoria del 2015, de acuerdo al fallo emitido por el TUE.

La sentencia aclara que las instituciones de la UE pueden tomar «las medidas provisionales necesarias» para hacer frente de manera efectiva y rápida a una situación de «emergencia», como fue la llegada repentina de miles de personas desplazadas. Eslovaquia y Hungría, junto a República Checa y Rumanía, votaron en contra del programa temporal que salió adelante en septiembre del 2015, con el apoyo mayoritario del resto de los Estados miembros. Desde entonces, Hungría se ha negado a recibir a ningún refugiado en el marco de esta iniciativa -por lo que Bruselas le ha abierto un expediente sancionador-, mientras que Eslovaquia ha trasladado a 16 personas en año y medio.

El recurso de estos dos países argumentaba que la adopción del plan estuvo «viciada de errores de procedimiento o derivados de una base jurídica incorrecta» y que ni fue necesaria ni es eficaz para responder a la crisis migratoria. Sin embargo, el tribunal europeo recalca en su fallo que la adopción del programa para la reubicación de 120.000 refugiados (existe uno previo para la acogida de 40.000 que no ha sido impugnado por los demandantes) no requería el visto bueno de los parlamentos nacionales, ni era necesaria la probación por unanimidad de los 28. Tampoco admite el TUE el argumento de la falta de eficacia del programa, ya que a su juicio «no puede cuestionarse a partir de apreciaciones retrospectivas» y subraya entre los factores que han frenado el ritmo de acogida la «falta de cooperación de determinados Estados miembros».

No a «una zona libre de refugiados»

Tras conocerse el fallo, Amnistía Internacional ha aplaudido que el TUE haya rechazado el «intento sin fundamento» de Eslovaquia y Hungría de crear una «zona libre de refugiados» en su territorio. «El fallo de hoy demuestra que ningún país puede esconderse de sus responsabilidades», declaró la directora del departamento de Asuntos Europeos de AI, Iverna McGowan. «Eslovaquia y Hungría han tratado de esquivar el sistema europeo de solidaridad, pero cada país tiene un papel que jugar en la protección de quienes huyen de la violencia y la persecución», concluyó.

Hungría y Eslovaquia seguirán rechazando las cuotas

Tanto Hungría como Eslovaquia continuarán desobedeciendo. Tras conocer el fallo del tribunal europeo, el ministro de Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó, calificó la decisión de «indignante» e «irresponsable» y avanzó que su país «no está dispuesto a aceptar ni a un inmigrante»Eslovaquia, por su parte, dijo respetar «plenamente» el veredicto, pero aseguró que su política migratoria «no cambiará». «Nuestra postura respecto a las cuotas no cambia -declaró este miércoles el primer ministro eslovaco, el socialdemócrata Robert Fico-. En el futuro seguiremos trabajando para que la solidaridad sea mostrada de otras maneras que la de recibir a refugiados que no quieren estar aquí».

Según este sistema, Hungría -con 10 millones de habitantes- debería aceptar a 1.294 refugiados. Eslovaquia, recibir en total a 802 personas (190 refugiados de Italia y 612 de Grecia). Al inicio del 2016, este país se retiró unilateralmente del sistema de cuotas al rechazar la recepción de refugiados en respuesta a los incidentes de Colonia (Alemania) en la Nochevieja del 2015, cuando numerosas mujeres fueron agredidas por supuestos refugiados e inmigrantes de Oriente Medio. 

República Checa prefiere perder fondos de la UE antes que recibir refugiados

También el presidente checo se posicionó sobre el tema este miércoles. «No debemos dejarnos amenazar. Si las cosas se ponen feas, es siempre mejor renunciar a las dotaciones europeas que dejar entrar a inmigrantes», aseguró Milos Zeman. «La Unión Europea nos quiere obligar, bajo la amenaza de quitarnos las subvenciones, a aceptar varios miles de inmigrantes musulmanes», denunció el jefe de Estado.

Aunque Praga no se sumó a Eslovaquia y Hungría al recurrir el sistema de reparto de refugiados acordado por la UE ante la oleada migratoria del 2015, sí se negó a recibir a refugiados, argumentando que quienes huyen de la miseria o de conflictos bélicos en Asia y Oriente Medio no desean quedarse en el país centroeuropeo. Por ello, la Comisión Europea (CE) decidió el pasado julio iniciar un procedimiento de infracción contra Polonia, Hungría y la República Checa, países que comparten su rechazo al reparto.

«No son ucranianos, no son vietnamitas, son emigrantes islámicos cuya cultura es distinta de nuestra cultura», declaró al respeto Zeman, quien en el pasado consideró que los inmigrantes musulmanes no pueden integrarse en Europa y que la llegada de refugiados aumenta el riesgo de ataques terroristas.

Polonia también mantiene el rechazo

Del mismo modo, la primera ministra polaca, Beata Szydlo, reiteró la negativa de su país a aceptar refugiados. «Estaba convencida de que se adoptaría una decisión en esa línea, pero la resolución no cambia absolutamente nada en lo que se refiere a la política migratoria del Gobierno polaco», amenazó.  

Bruselas, por su parte, aprovechó el fallo para recordar a los países de la Unión Europea la necesidad de cumplir sus «obligaciones legales» con quienes necesitan protección. Según un informe publicado este miércoles, la UE ha logrado reubicar en dos años a 27.695 solicitantes de asilo, de un total de 98.255 que estaban asignados para el reparto en los países (24 Estados miembros más Islandia, Liechtenstein, Suiza y Noruega) dentro del mecanismo de reubicación por el que se comprometían a aceptar a 160.000 demandantes.

La CE justificó que el contexto es muy distinto hoy al de hace dos años, en gran parte por el impacto del acuerdo de devolución de inmigrantes y refugiados alcanzado con Turquía, en marzo del 2016, para aliviar la presión migratoria en la UE. Ahora «la mayor parte de los inmigrantes que llegan a Italia no son admisibles», explicó el comisario europeo de Migración, Dimitris Avramopóulos, por lo que, «en realidad, el número de personas que van a ser reubicadas ha resultado muy inferior al que estaba previsto».

En el caso de España, el país recibió a 1.089 solicitantes de Grecia y 1.257 de Italia, de los 9.323 previstos en el compromiso inicial de septiembre del 2015.

El Reino Unido no quiere trabajajores de la UE poco cualificados tras el «brexit»

EFE

Londres planea duras medidas para frenar la inmigración

El Reino Unido pondrá fin al libre movimiento de comunitarios inmediatamente después del brexit e introducirá restricciones para frenar el ingreso de los trabajadores de la UE con excepción de los altamente cualificados, según unas propuestas contenidas en un documento filtrado este miércoles. Según revela The Guardian, el texto, que se alarga durante 82 folios, ha sido elaborado por el ministerio del Interior y muestra, por primera vez, la forma en la que Londres aplicará las nuevas medidas sobre inmigración, un asunto altamente delicado.

Marcado como extremadamente sensible y con fecha de agosto del 2017, el documento se centra en una política que da prioridad a los trabajadores británicos, indica el rotativo. «Claramente, esto significa que, para ser considerado valioso para el país en su conjunto, la inmigración debe beneficiar no solo a los mismos inmigrantes sino a los actuales residentes», señala el informe del ministerio.

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