El PP y el PSOE dejan un último resquicio a Puigdemont para que evite el 155 si convoca elecciones

El Senado invita al presidente catalán a que acuda al pleno del viernes para dar explicaciones


Madrid / La Voz

Puigdemont tiene en sus manos que la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña no se haga efectiva. Fuentes del Gobierno y del PSOE aseguran que todavía tiene una puerta que aún está abierta, aunque no por mucho tiempo. Para ello tendría que convocar elecciones «a las que puede ponerles el apellido que quiera», apuntan desde el PSOE, pero que se celebren conforme a la ley electoral, un extremo que tanto desde Génova como desde Ferraz desean, pero que casi descartan. «Ha llegado muy lejos. ¿Cómo se lo explicaría a los suyos?», se pregunta una fuente autorizada del PP.

El reloj de esta nueva cuenta atrás a la que se enfrenta Puigdemont ya lo maneja el Senado. Ayer quedó definida la comisión conjunta que estudiará la tramitación del requerimiento elevado días atrás por el Gobierno para la aplicación del artículo 155 en Cataluña. Quedó constituida por 27 miembros seleccionados entre la Comisión Constitucional y la de Comunidades Autónomas, dos comisiones permanentes que funcionan durante toda la legislatura. El Partido Popular ha trasladado a este nuevo órgano su mayoría absoluta en la Cámara Alta, y cuenta con 15 senadores. También destaca la presencia en él de dos representantes independentistas: el portavoz del PDECat, Josep Lluís Cleries, y Miquel Ángel Estradé, senador de ERC.

Sin embargo, los que se quedan sin representación son Ciudadanos, que tan solo cuenta con tres escaños, todos integrados en el Grupo Mixto. Tras la realización de un sorteo para dirimir qué senador daría voz a este conglomerado, la suerte sonrió a Unión del Pueblo Navarro, aliado del PP en la comunidad foral. Completan esta comisión los seis representantes del PSOE, entre los que no hay ningún miembro del PSC, dos de Podemos y uno del PNV.

¿Rajoy y Puigdemont juntos?

El encargado de dirigirla será el presidente de la Cámara, Pío García-Escudero, que previamente tuvo que cumplir con el requisito de formalizar su ingreso en la Comisión Constitucional permanente. Además del presidente, durante su primera reunión de hoy sus integrantes tendrán que votar para elegir a dos vicepresidentes y a dos secretarios, y el PP y el PSOE volverán a reflejar su fortaleza.

Al ser la primera ocasión en los casi cuarenta años de vigencia de la Constitución en que se aplica el artículo 155, existe cierta confusión respecto al reglamento. En un primer momento, el vicepresidente del Senado, Pedro Sanz, informó de que, si Puigdemont tenía pensado presentarse en la calle Bailén de Madrid para ofrecer explicaciones ante los senadores, su visita tendría que coincidir con el debate del dictamen dentro de la comisión, es decir, el jueves por la tarde, coincidiendo con el pleno convocado en el Parlamento catalán en el que amenaza con votar la independencia. Sin embargo, unas horas después, el presidente de la Cámara, Pío García-Escudero, ofreció al presidente catalán la posibilidad de que acuda al día siguiente, el viernes, para exponer sus alegaciones en el pleno extraordinario del Senado donde se debatirán, y con toda probabilidad se aprobarán, definitivamente las medidas solicitadas bajo el paraguas del 155.

De esta forma, podría darse el caso de que coincidieran en la Cámara alta el presidente catalán y el presidente del Gobierno. Aunque desde un primer momento se dio por hecho que Rajoy acudirá al Senado para argumentar la solicitud de sus medidas, dentro de su juego callado, nunca ha llegado a confirmarlo; ni siquiera a sus colaboradores más cercanos, y mucho menos en público. Esto le concede un amplio margen para enviar a algún representante del Gobierno al pleno y que sea este el que asuma su rol. Para ello cuentan con bastantes papeletas la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y el ministro portavoz, Íñigo Méndez de Vigo.

Parece complicado pensar que, si finalmente acudiese Puigdemont, este pudiese coincidir con Rajoy. Fuentes de Génova consideran que la presencia del presidente autonómico en el Senado solo respondería a una estrategia de mercadotecnia.

El Gobierno se plantea crear un mando único

Si el Gobierno destituye al Ejecutivo catalán en aplicación del 155, la vicepresidenta, Sáenz de Santamaría, admitió ayer como «posibilidad» la creación de un mando único que coordine a los responsables en cada ministerio de asumir las competencias. Pero la decisión todavía no se ha tomado. Cabría la posibilidad de nombrar un ministro específico para esta función. Pero también se contempla articular un órgano colegiado, similar a una comisión delegada.

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