Morate estuvo ilocalizable después de las muertes de Laura y Marina
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Un informe ha ayudado a reconstruir el último día de vida de las fallecidas
28 oct 2017 . Actualizado a las 09:35 h.Sergio Morate permaneció ilocalizable entre la una y las 7.34 de la madrugada del día 7 de agosto, horas después de que su exnovia Marina Okarynska y una amiga de esta, Laura del Hoyo, fueran asesinadas, caso por el que está siendo juzgado en la Audiencia Provincial de Cuenca a lo largo de esta semana.
A la una de la madrugada su teléfono recibió señal de una antena que da cobertura a localidad de Palomera y a las 7.34 horas el vehículo Seat Ibiza de color verde con el que se habría desplazado a Rumanía habría sido localizado en la A-3 a su paso por Tarancón camino de la frontera con Francia. El día 3 de agosto activa la tarjeta prepago que adquirió el 30 de julio del 2015 en el Centro Comercial El Mirador y con la que se habría puesto en contacto con su prima A.M., tal y como ella manifestó en sede judicial.
En ese lapso temporal intermedio, los investigadores no pueden ubicar su situación «ni por antena, ni de ninguna otra manera», según confirmaron a lo largo de la quinta sesión de la vista oral varios de los agentes que realizaron la representación gráfica y cronológica del posicionamiento de su terminal, así como de los de Laura y Marina y del vehículo Seat Ibiza que utilizó para trasladarse a Rumanía, gracias a los datos facilitados por la DGT a través de un lector de matrícula.
Tras precisar que en la elaboración de su informe se han ceñido a determinar la situación de la antena que le ha dado cobertura a un determinado terminal en el momento en que ha establecido algún tipo de comunicación y no la ubicación exacta del mismo, han reconstruido cronológicamente el último día de vida de Laura y Marina.
Así, la última actividad que registra el móvil de Marina Okarynska se fijó a las 17.31 horas del día 6 de agosto, momento en que se confirmó que mantenía una conversación con su exnovio en el interior del coche de Laura, estacionado en las inmediaciones del garaje de Sergio Morate, en la calle río Gritos, tal y como relató uno de los testigos que declaró a lo largo de la vista oral. Por su parte, se sabe que la última persona con la que habló Laura fue precisamente con Marina.