Trump, el pirómano digital

Un año después de su victoria, el presidente de EE.UU. somete a sus más de 40 millones de seguidores a tuits aberrantes que ofenden incluso a las filas republicanas


redacción / la voz

Hace dos semanas, Jack Dorsey duplicaba el número máximo de caracteres por publicación de Twitter. Pese a la alegría generalizada ahora que uno tiene más cancha para expresar sus reflexiones, no faltaron las voces que hicieron un alto en el jolgorio para recordar que el presidente de Estados Unidos es un habitual de la red social del pájaro azul y que, a partir de ahora, ya podrá «declarar la guerra a dos países en un mismo tuit». Lejos de seguir con la tradición de sus antecesores de mantener una corrección política intachable en lo que a discursos se refiere, Donald Trump prefiere una línea tan poco diplomática que traspasa los límites de lo burdo, lo vulgar y lo agresivo, convirtiendo su cuenta de Twitter en un esperpento de sí mismo que acumula casi tantos seguidores como habitantes tiene España.

«El problema que tiene Trump es que no se corta en decir frases denigrantes, xenófobas, racistas, que agreden a quien no piensa como él y, teniendo en cuenta que en las redes sociales los efectos de cada palabra se multiplican, es muy posible que esta actitud le haga perder votantes porque ni siquiera se dirige a los republicanos. No contenta a nadie y le da igual. Trump es apolítico y así lo hace notar en su Twitter». El popular analista político Euprepio Padula explica una situación que en las filas republicanas intentan sobrellevar como pueden para que no se les identifique con los ataques que constantemente publica con especial inquina contra los medios de comunicación, los inmigrantes y las mujeres.

De hecho, un senador republicano de Nebraska, a través de la misma red social que el presidente usa para decir que «México pagará el muro» que dividirá este país de EE.UU. y que le sirve de escaparate para manifestar su rechazo al matrimonio homosexual, escribía el pasado julio: «Por favor, para. Esto no es normal y está por debajo de lo que le corresponde a la dignidad de tu cargo».

Una herramienta útil

El problema, según los especialistas consultados, es que Trump entiende que es precisamente Twitter la herramienta que ha aupado al neoyorquino a alzarse con el liderazgo de Estados Unidos. Y no piensa parar la maquinaria. «Está siendo fiel a esta red social porque ha constatado que, en la actualidad, el poder de las redes supera al del dinero. Intentó alcanzar la presidencia por esa vía, pero solo la consiguió con la manipulación y las técnicas de distracción a las que recurre en Twitter», explica Mar Castro. Según esta experta en comunicación, de esta manera se entiende perfectamente el porqué de que Trump comience el día soltando las mayores bombas informativas. «Si te fijas en las horas, los tuits más agresivos son de primera hora de la mañana. Así intenta distraer el foco de los medios de polémicas políticas importantes para decir barrabasadas centradas en sí mismo». Afloran los ejemplos. Desde el momento en el que llamó «asquerosa» a Hillary Clinton a la publicación en la que dijo que Meryl Streep era una actriz «sobrevalorada», pasando por sus continuos ataques a la prensa, a la que acusa de lanzar contra él fake news. De tanto ir el cántaro a la fuente, el diccionario Oxford ha catalogado este último término como «palabra del año en inglés». Es en este tipo de datos donde se mide la fuerza que el insolente Trump tiene a través de una pantalla. Pero como personaje, no como el líder mundial que es.

Los tuits más polémicos del magnate neoyorquino

1. Contra Schwarzenegger. Trump acusó al exgobernador de haber sido un pésimo dirigente de California tras conocerse que el actor sustituiría a Trump al frente de The Apprentice.

 2. Atentado de Barcelona. El magnate sugirió con este tuit, en el que nombraba al general Pershing, que había que matar al terrorista que segó 16 vidas en Barcelona.

3. Los sexistas. «Es poco atractiva por dentro y por fuera. Entiendo que su esposo la dejar por un hombre. Tomó una buena decisión», comentó Trump de la fundadora de The Huffington Post.

4. El matrimonio gay. Llamó a Ted Cruz mentiroso, loco y deshonesto por haber comentado que el neoyorquino estaba a favor del matrimonio homosexual

5. Corea del Norte. De Kim Yong-un dice que es «un loco al que no le importa matar a su gente». Lo peor venía a continuación en forma de amenaza de guerra.

6. Hollywood, en el punto de mira. Las estrellas de cine no se libran de los dardos envenenados del presidente. De Meryl Streep dijo que estaba muy «sobrevalorada».

7. Los medios. Los insultos a los medios de comunicación estadounidenses son constantes. En este caso dijo de ellos que eran el «enemigo de los americanos».

8. Racismo. En este tuit llama Pocahontas a la senadora demócrata Elizabeth Warren por recurrir frecuentemente a su origen indígena. Posteriormente pidió disculpas, pero a Pocahontas. 

9. México, a pagar. Fue claro y conciso. Y le llovieron las críticas segundos después de su sentencia: «México pagará el muro».

10. Balas para Obama. Trump asegura que hizo un mal trabajo como líder y que «no se verán presidentes negros en generaciones».

¿Miente Trump o miente «Time»?

La Voz / Agencias

El presidente de Estados Unidos asegura que ha declinado la oferta de ser de nuevo «persona del año» de la veterana publicación. Sus responsables lo han negado poco después

No han pasado ni cinco meses desde que la revista Time salió a desmentir al presidente Donald Trump y la historia ha vuelto a repetirse. Si entonces la veterana publicación tuvo que aclarar que una portada llena de elogios que colgada de las paredes de varios clubes de golf del magnate era un fake, ahora Time ha tenido que enmendarle de nuevo la plana a Trump después de que haya asegurado, sin que se sepa todavía por qué, que había declinado ser por segundo año la «persona del año». «Pasé», aseguró el presidente en Twitter. ¿Miente Trump o alguien en Time se le ha olvidado la proverbial incontinencia verbal del presidente? 

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