Castigo de la ONU a Trump por Jerusalén, pese a las amenazas

128 de los 193 países miembros votaron contra EE.UU. e Israel


Redacción / La Voz

De nada sirvieron las amenazas, Estados Unidos se encontró ayer con la condena de una abrumadora mayoría de los 193 países miembros de la ONU al reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel. En una sesión extraordinaria, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó por 128 votos a favor (entre ellos el de España), 9 en contra y 35 abstenciones una resolución que exige, aunque sin citarlo, a Donald Trump que revoque su decisión de reconocer a Jerusalén como capital israelí y de trasladar su embajada, además de recordar que el estatus de la ciudad debe negociarse de acuerdo con las resoluciones pertinentes.

Solo siete países se alinearon con la tesis estadounidense e israelí: Guatemala, Honduras, Islas Marshall, Micronesia, Nauru, Palau y Togo. Las presiones se tradujeron en un número de abstenciones mayor del habitual en este tipo de resoluciones, entre ellas las de Canadá, Australia, Hungría, Polonia, Argentina, México, Colombia, Panamá y Paraguay. Además 21 países no estuvieron presentes en la votación.

«Este día será recordado», dijo la embajadora estadounidense, Nikki Haley, dejando claro que su país no olvidará quienes apoyaron su decisión y quienes no. Ya el día anterior, Trump amenazó con cortar la financiación a aquellos que apoyen la resolución. «Toman cientos de millones de dólares e incluso miles de millones y luego votan contra nosotros», dijo. Ni Afganistán, Pakistán, Irak o Egipto pareció importarles y votaron sí. 

Una victoria

El presidente palestino, Mahmud Abás, se apresuró a celebrar lo que considera «una victoria para Palestina». Por su parte, el ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu, que viajó a Nueva York para defender el texto, dijo que se ha demostrado que «la dignidad y la soberanía no están en venta». Reafirmaba así lo dicho horas antes por Recep Tayyip Erdogan ante las amenazas de Trump: «Nunca vendan su voluntad por unos dólares en su lucha por la democracia».

Ya antes de la votación y anticipándose al varapalo, Israel cargó contra la ONU señalando que era una «casa de las mentiras», en palabras del primer ministro Benjamin Netanyahu. «Jerusalén es la capital de Israel, lo reconozca o no la ONU», añadió. Después, el Gobierno se dio por satisfecho por el «alto número de países que no votaron a favor», quizás pensando en el sorprendente voto de por ejemplo del Canadá de Justin Trudeau. Sin embargo uno de los que siempre se abstienen en temas de Israel, Alemania, apoyo la resolución.

Durante el jueves, Israel hizo un intenso esfuerzo diplomático, coordinado con EE.UU., para convencer a una docenas de países de que al menos se abstuvieran o se ausentaran. Según Haaretz, el propio Netanyahu se implicó y habló personalmente con algunos dignatarios. 

El texto fue presentado por Yemen y Turquía en la Asamblea General para dejar en evidencia a Israel y EE.UU., después de que Washington vetara el lunes en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución similar. Pese a no tener carácter vinculante supone una simbólico varapalo.

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

Castigo de la ONU a Trump por Jerusalén, pese a las amenazas