Ada Colau, abocada a recurrir a una cuestión de confianza para salvar sus cuentas

El pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha rechazado este viernes el presupuesto del Gobierno municipal


Barcelona

El pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha rechazado este viernes el Presupuesto del Gobierno de Ada Colau, que deberá recurrir por segundo año consecutivo a una cuestión de confianza para aprobar las cuentas, donde asegura que incluirá las aportaciones acordadas con los grupos con los que las ha negociado.

Las cuentas han contado con los votos a favor de los 11 concejales de BComú; las abstenciones de Demòcrata y ERC, y el voto en contra de Cs, PP, CUP, el concejal no adscrito (Gerard Ardanuy, Demòcrates) y PSC, que anunció este jueves su voto en contra tras descartar abstenerse para facilitar su aprobación.

El procedimiento para aprobar las cuentas mediante una cuestión de confianza se pondrá en marcha tras llevarlo a un pleno extraordinario que se convocará próximamente; después, la oposición tendrá un mes para acordar un alcalde y un Presupuesto alternativo: si no lo logra, las cuentas de Colau se aprobarán automáticamente al terminar este plazo.

El primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, ha reprochado el voto contrario al PSC, y se ha preguntado si sus razones son «únicamente personales, por la subalternidad con un PSOE que desgraciadamente ha renunciado a ser oposición al PP, o por complejos excesivos ante un Cs que no tiene nada que ver con la que ha sido la tradición catalanista mayoritaria del PSC».

Ha exigido al líder socialista, el exteniente de alcalde Jaume Collboni, que no les dé lecciones por la izquierda, y le ha avisado de que «no es creíble ni constructivo que en dos meses hayan pasado del voto a favor al contrario», ya que el PSC avaló las cuentas cuando aún estaba en el Gobierno municipal, del que fue expulsado por el apoyo socialista a aplicar el artículo 155 de la Constitución.

Abstención de PDeCAT y ERC 

La concejal de Demòcrata Sònia Recasens ha alertado a la alcaldesa, Ada Colau, de que juega con la equidistancia y los resultados lo demuestran, pero Barcelona «no puede gobernarse así», y ha justificado que su grupo hace una abstención técnica -ha dicho- para no colapsar la ciudad y avanzar con el diálogo.

El líder de ERC, Alfred Bosch, ha dicho que Colau ha abdicado de gobernar y que la ciudadanía ven que los únicos con voluntad de negociar y gobernar son ERC y PDeCAT -«los que hasta ahora estábamos claramente en la oposición, y que ya nos nos ven casi como gobierno», ha avisado-.

Acordar con independentistas

La líder de Cs, Carina Mejías, ha lamentado que BComú no haya dialogado con todos los grupos para un acuerdo: «No es momento para la arrogancia, sino para el consenso», y ha criticado que las cuentas no favorecen a los sectores que crean riqueza en la ciudad, ya que mantienen la presión fiscal al máximo, según ella.

Collboni ha dicho que el Presupuesto no responde al momento que vive la ciudad; que claudica en políticas de izquierdas para unirse a la «lógica independentista»; que el acuerdo de Gobierno que el PSC tuvo con BComú blindaba la ciudad de esta idea; y también ha señalado que el acuerdo con el PDeCAT solo implica el 0,2% de las cuentas -cinco millones de euros-.

El líder del PP, Alberto Fernández, ha puntualizado que su partido presentó 63 alegaciones sobre promoción económica, creación de empleo y aumentar la inversión en los barrios, mientras que Colau no ha defendido los intereses de Barcelona en la Generalitat y «ha cedido ante el independentismo».

La CUP y Ardanuy

La concejal de la CUP Eulàlia Reguant ha dicho que han votado en contra porque las cuentas no permitirán compensar años de externalizaciones y de políticas que rechazan: «Revertir años de políticas patriarcales y neoliberales requieren políticas mucho más transformadoras».

Ardanuy ha lamentado que el Gobierno municipal no ha respondido el documento que le hizo llegar, y ha recordado que el Ayuntamiento es la principal institución no intervenida por el artículo 155 de la Constitución, por lo que debe «liderar el país».

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

Ada Colau, abocada a recurrir a una cuestión de confianza para salvar sus cuentas