Un niño de 9 años mata a su hermana, de 13, por no dejarle jugar a la consola
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Conmoción en EE.UU. por el desenlace en plena polémica por el uso de armas
20 mar 2018 . Actualizado a las 01:28 h.El problema de las armas en Estados Unidos ha vuelto a saltar a los titulares de la manera más cruda después de que un niño de tan solo 9 años de edad haya asesinado a su hermana de un tiro en la cabeza tras una discusión en el domicilio familiar.
El homicidio tuvo lugar en su casa en el noreste del Misisipi el pasado sábado, aunque fue este lunes cuando las autoridades comenzaron a dar detalles de lo ocurrido. «Llevo 30 años aplicando la ley y nunca he tratado con algo como esto. Jamás con niños», manifestó el sheriff del condado de Monroe, Cecil Cantrell. Cantrell fue el primer oficial en aparecer en el lugar del crimen y encontrarse con una escena que, aseguró, nunca podrá olvidar.
Ambos hermanos habían estado jugando a los videojuegos en una habitación mientras los adultos se encontraban en otra estancia de la casa. Fue entonces cuando se desató una discusión entre ambos porque la niña, de 13 años, no quería dejarle el mando de la consola a su hermano pequeño. «El niño se las arregló para sacar una pistola de una mesilla de noche y simplemente se acercó y disparó», explicó Cantrell compungido por el fatal desenlace.
Preguntas en el aire
El porqué y el cómo un niño de tan solo 9 años fue capaz de acceder a un arma de fuego y apretar el gatillo son algunas de las preguntas que las autoridades tratarán de responder en una investigación en la que además, se determinará si hubo o no negligencia por parte de los padres y de la que apenas han trascendido datos hasta ahora.
De momento, las pruebas físicas corroboraron la versión que dio el pequeño desde el primer instante. «Hablé con él y me dijo lo que hizo, pero estás hablando con un niño. Creo que gran parte de la culpa de este suceso es de estos juegos, donde aprietas el botón de reinicio y todo el mundo vuelve a estar bien», reflexionó el sheriff.
Los datos, sin embargo, ponen de relieve un problema mucho más complejo. Según un informe del 2017 de la revista médica Pediatrics, las heridas relacionadas con armas de fuego son la tercera causa de muerte entre niños de entre 1 y 17 años en Estados Unidos. Es más, entre el 2012 y el 2014, una media de casi 1.300 niños estadounidenses murieron cada doce meses por heridas relacionadas con armas de fuego. Las cifras son todavía más escandalosas si se tienen en cuenta los datos de los centros para el Control y Prevención de Enfermedades y la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de Estados Unidos: «Una media de 23 niños fueron tiroteados diariamente en todo el país durante el año 2015. De los casi 8.400 disparos registrados, un total de 1.458 fueron fatales. La cifra excede la cantidad total de víctimas mortales estadounidenses en Afganistán en la última década», detalló el informe.
La tragedia tuvo lugar a solo una semana de la celebración de la marcha nacional en Washington para exigir una legislación más dura contra las armas y organizada por los supervivientes de la masacre de Parkland, Florida.