Los desgarradores seis minutos y veinte segundos de Emma González

Abel L. Martínez

ACTUALIDAD

La mirada fija, las lágrimas recorriendo su rostro y en silencio. El discurso de esta superviviente de la masacre del instituto de Florida ha dado la vuelta al mundo. Pero su lucha aún no ha acabado: «esto es sólo el comienzo»

26 mar 2018 . Actualizado a las 18:46 h.

Su silencio sobre el escenario se hizo eterno. Las lágrimas recorrían el rostro de Emma González mientras el público comenzaba a gritar «nunca más». Ninguno de los asistentes podrá olvidar sus seis minutos y veinte segundos de discurso, el mismo tiempo que tardó un exestudiante con un fusil de asalto en matar a 17 compañeros de su instituto de Florida. Con su mensaje y sus minutos sobre el escenario sin decir nada, esta superviviente de la masacre de Parkland ha conseguido, por segunda vez, que su mensaje vaya de móvil en móvil, de pantalla en pantalla, convirtiendo la causa contra las armas en Estados Unidos en una lucha viral.

«En poco más de seis minutos, nos quitaron a 17 de nuestros amigos, quince resultaron heridos y todos, absolutamente todos en la comunidad del Douglas High School, se han visto afectados para siempre», arrancó su discurso la joven superviviente de la masacre, que se ha convertido en todo un emblema de lucha contra las armas en Estados Unidos. González recordó los nombres de cada una de las 17 víctimas que dejó el tiroteo en su escuela y se quedó en silencio: se mantuvo sin pronunciar palabra con la mirada fija sobre el escenario. «Han pasado seis minutos y veinte segundos desde que me he subido a este escenario. El tirador ha dejado de disparar y pronto abandonará su rifle para mezclarse con los estudiantes mientras escapan y caminará libre durante una hora antes de ser arrestado», aseguraba la joven tras sonar la alarma de su móvil. «Lucha por tu vida, antes de que sea el trabajo de otro», concluía su discurso.

Emma González se hizo conocida por el emotivo discurso que dio exigiendo un mayor control del uso de armas en Estados Unidos días después de la masacre. Desde aquel momento, se ha convertido en una de las caras de la lucha contra las armas en Estados Unidos. Es una de las líderes del movimiento juvenil que reclama leyes más severas y  que se ha ganado a la opinión pública mientras Washington sigue siendo inflexible.

No hay una cifra oficial, pero de acuerdo con la organización independiente Crowd Counting Consortium -especializada en recuento de multitudes-, las protestas de March for our lives del sábado reunieron a más de 1,5 millones de personas en ciudades de Estados Unidos. Estos datos la convertirían en la mayor manifestación contra las armas de fuego en la historia de Estados Unidos. ¿Y ahora qué? Los líderes de este movimiento no quieren que acabe aquí, como ocurrió en el año 200 cuando un grupo de madres de víctimas reclamaron controles más estrictos en la venta de armas. La propia Emma González lo dijo muy claro en declaraciones a la cadena CBS: «Esto no es el final, es sólo el comienzo».  «El impulso continuará, porque incluso cuando los medios se vayan, estos (jóvenes) seguirán allí, luchando por su existencia», añadió Delaney Tarr, una de las supervivientes del tiroteo de Parkland, en declaraciones al canal Fox News

La acción de los estudiantes de secundaria ya ha empujado a Florida a aprobar una ley, promulgada el 9 de marzo por el gobernador Rick Scott e imponiendo varias restricciones, incluida la prohibición de «bump stocks» (accesorios para disparar ráfagas) o la subida de 18 a 21 años en la edad legal para comprar un arma. Pero el Congreso está paralizado y si bien muchos legisladores demócratas participaron en la marcha del sábado y llamaron públicamente a buscar normas más estrictas en el tema, los republicanos -mayoría en ambas cámaras- siguen siendo en gran parte inflexibles.