Juan Carlos Escotet deja por un tiempo Abanca para defender a su equipo detenido por Maduro

RUBÉN SANTAMARTA / PEDRO GARCÍA OTERO REDACCIÓN

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MARCOS MÍGUEZ

El asturvenezolano se ha desplazado a Caracas tras la detención de 11 ejecutivos de su grupo bancario en Venezuela, Banesco, que posteriormente ha sido intervenido por el régimen de Maduro

04 may 2018 . Actualizado a las 11:55 h.

El régimen de Nicolás Maduro tenía en su punto de mira, desde hace años, al principal banco privado del país, Banesco. Y ha dado un paso clave en su estrategia contra ese grupo: decidió nacionalizar la entidad después de que el fiscal general venezolano anunciara la detención del presidente del banco en Venezuela, Óscar Doval, así como de diez de sus principales directivos, acusados de intervenir en el mercado de divisas para perjudicar a la economía de ese país.

La gravedad del asunto provocó que anoche, antes de que se conociera siquiera la intervención del Banesco y en una decisión extraordinaria, el asturvenezolano Juan Carlos Escotet -hijo de asturiana y de un leonés afincado en Asturias-, dueño de todo ese grupo -con divisiones en buena parte de América, España y Portugal-, decidiera «ausentarse temporalmente de sus funciones» como presidente de Abanca, de la que es también máximo accionista (tiene cerca del 90 % del capital). Ya advertía lo que podía pasar. 

En todo caso, conviene recordar que la situación de Banesco en Venezuela es independiente de Abanca. Solo comparten máximo accionista (Escotet), tienen sedes y consejos diferenciados, y la matriz de Abanca, la tenedora del 88 % de las acciones, es Abanca Holding, con sede en Madrid. Es decir, hay un cortafuegos que evita un contagio.