El juez da carpetazo a las preferentes de Caja Madrid y remite a los afectados a la vía civil

ACTUALIDAD

Juan Carlos Hidalgo | efe

La Audiencia Nacional cierra el proceso penal contra la cúpula de la entidad al no ver indicios de estafa

18 may 2018 . Actualizado a las 21:11 h.

Carpetazo a la estafa de las preferentes de Caja Madrid tras una instrucción que ha durado casi cinco años, sin que en el último de ellos se practicara diligencia alguna. El juez de la Audiencia Nacional que investiga el caso Bankia, Fernando Andreu, acordó este viernes archivar la causa penal contra la antigua cúpula de Caja Madrid y de Bancaja -desaparecidas e integradas en Bankia- por considerar que los responsables de las entidades financieras no diseñaron los polémicos híbridos con el objetivo de estafar a los pequeños ahorradores para ocultar la insolvencia en la que se encontraban. Sin embargo, aunque no aprecia responsabilidad penal, sí señala la vía civil a los perjudicados por la mala comercialización de estos híbridos.

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico.

El magistrado dictó el auto de archivo a petición de la Fiscalía Anticorrupción, que en su último informe, fechado el lunes de esta misma semana, sostiene que durante la instrucción «no ha quedado acreditado» que las entidades emitieran participaciones preferentes «con el objeto de engañar a los inversores de forma global, a sabiendas de que no iban a recuperar su inversión». De hecho, subraya que «tal posibilidad no era siquiera fácilmente predecible en el 2009 [fecha de la última emisión de preferentes de Caja Madrid, por importe de 3.000 millones, en la que se centra la investigación], sin que sea admisible un juicio retrospectivo de intenciones a la luz de los acontecimientos ocurridos años después». 

No dieron instrucciones a la red

El ministerio público también destaca en su escrito que tampoco ha quedado acreditado, ni por vía testifical ni documental, que los comerciales de las entidades «recibieran instrucciones para comercializar el producto entre los inversores más inadecuados», es decir, entre pequeños ahorradores sin conocimientos financieros, para los que están desaconsejados y por lo que se exige un test de idoneidad. Es más, la Fiscalía apunta que los contratos de estos instrumentos híbridos (preferentes y deuda subordinada) se formalizaron, «por lo general, adecuadamente, sin perjuicio de los defectos detectados por la CNMV y que la entidad corrigió siguiendo las indicaciones del supervisor».