La depresión navega por las redes sociales

Estas plataformas son un factor de riesgo que puede llevar a los adolescentes a sufrir este problema, como advierten expertos reunidos en el seminario Lundbeck

AFP

redacción / la voz

No son herramientas destructivas, pero mal usadas pueden generar graves problemas que lleguen incluso a derivar en depresión. Las redes sociales son uno de los talones de Aquiles de los adultos jóvenes. Más aún en edades especialmente vulnerables como la adolescencia. De hecho, usar siete de las once redes sociales más populares se ha asociado con un riesgo tres veces mayor de sufrir esta patología o de tener ansiedad, en comparación con aquellas personas que únicamente usan una o ninguna de estas plataformas de relación en red. Esa fue una de las advertencias lanzadas este viernes en el XVII Seminario Lundbeck sobre esa depresión invisible que abraza a muchos millennials y a la conocida como Generación Z. Porque, como explicó la jefa de sección de Psiquiatría del Hospital Clínico San Carlos y presidenta de la Sociedad de Psiquiatría de Madrid, Marina Díaz Marsá, durante su intervención «las redes sociales están intrínsecamente vinculadas a la salud mental».

La cuestión es que, como desgranó, la disponibilidad de las redes posibilita un falso contacto social que facilita el retraimiento y la creación de relaciones sociales superficiales, lo que puede llevar a un consumo de tiempo exagerado en estas redes. De hecho, añadió, es frecuente identificar en estos pacientes estados de acoso escolar o antecedentes de abuso. Y lo que aún es peor: «la conducta suicida es una comorbilidad habitual».

En este sentido, un estudio realizado el año pasado por la Royal Society of Public Health de Reino Unido entre 1.500 jóvenes de entre 11 y 25 años dictaminó que Snapchat e Instagram son las redes sociales que con mayor probabilidad inspiraban sentimientos de ansiedad y de ser inadecuado. Además, la mitad de los encuestados apuntaron que Instagram y Facebook exacerbaban su ansiedad; dos tercios que Facebook empeoraba el ciberacoso y siete de cada diez dijeron que Instagram les hacía sentirse peor sobre su imagen corporal. ¿Por qué? «Normalmente las fotos que se cuelgan en esa red son fotos de una comida especial en un restaurante, en un paisaje agradable... nadie cuelga cosas desagradables. Los jóvenes creen que sus amigos que cuelgan esas cosas tienen vidas mejores que las suyas, aunque únicamente vean en ellas una versión idealizada de las vidas de los otros».

Por no hablar de la búsqueda constante de ese «me gusta», convertido ahora en una poderosa herramienta de márketing. «Hay chicas que cuelgan fotos sugerentes para obtener más likes. Eso les genera un subidón de autoestima, pero es una conducta de riesgo. En cambio, los varones son más agresivos en las redes», comentó esta experta.

La baja autoestima que pueden provocar las redes es una de las patas de lo que los expertos llaman tríada cognitiva que ayuda a identificar un caso de depresión. A la hora de identificarla juegan un papel fundamental los médicos de Atención Primaria.

Pero antes de llegar ahí, ¿qué hacer para prevenir las consecuencias negativas del uso de redes sociales? Además de limitar el uso, los expertos proponen fomentar la relación con otras personas, además del buscar el apoyo de la familia.

EN CIFRAS

20 %

Jóvenes de 18 años

Al menos dos de cada diez jóvenes de esa edad habrán sufrido depresión.

350 millones

Personas con depresión

Es la enfermedad mental más prevalente del mundo en la actualidad.

70 %

Imagen negativa en Instagram

Un estudio británico indica que Instagram es negativo para la imagen corporal de los jóvenes.

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