«Le pedimos al dios de la lluvia tres días sin precipitaciones»

Las familias aún no han podido reunirse con los adolescentes ya evacuados

Los tailandeses protegen a uno de los rescatados para evitar que se tomen imágenes
Los tailandeses protegen a uno de los rescatados para evitar que se tomen imágenes AFP

REDACCIÓN / LA VOZ

En Mae Sai, a mil kilómetros de Bangkok, todo el mundo tiene un ojo en la gruta de Tham Luang y el otro en el cielo. Las noticias, vídeos y fotos de los niños y el entrenador de los Jabalíes Salvajes atrapados en el interior de una cueva que hasta hace quince días no era más que un punto de paso para turistas se devoran. Los menores, estudiantes del colegio local, no paran de recibir mensajes de ánimo, mientras que la amenaza de las nubes se acerca. «Le hemos pedido al dios de la lluvia que no llueva dos o tres días más para que todos los Jabalíes puedan salir de la cueva a ver el mundo», relataba este lunes uno de los responsables del dispositivo de emergencia antes de dar por finalizada la segunda jornada de inmersiones en la zona.

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Lo que sabemos este lunes del rescate de Tham Luang Otros cuatro niños han sido rescatados hoy. La operación se suspende hasta mañana, cuando se estima que se procederá al rescate de las 5 personas que todavía siguen en el interior de la cueva

El hallazgo de los jóvenes la semana pasada no solo alegró a sus familiares, sino a mucha gente en el mundo, que sigue el caso atentamente. En las escuelas de los adolescentes, sus compañeros los esperan ansiosamente. Pansa Sompienjai, de 15 años, dijo que ansía volver a jugar al fútbol con sus amigos cuando salgan. Y, como otros, quiere ofrecerles algo rico para comer. «Comeremos cerdo a la parrilla juntos», señaló. «También quiero decirles que se apuren, porque tenemos mucha tarea para hacer», añadió, riendo.

El director del colegio donde estudian los menores, Keenet Pontsuwan, pidió evitar culpar al entrenador del equipo. «Las noticias son buenas, permanecemos optimistas y estamos seguros de ver pronto al grupo en el campo de fútbol. Ahora mismo (dentro de la cueva) están disputando el partido de sus vidas», declaró a Efe Suwicha Jitbarn, profesor de uno de los menores atrapados.  

Sin contacto con las familias

Los cuatro primeros evacuados el pasado domingo aún no pudieron reunirse con sus familiares por precaución. Siguen en un hospital a sesenta kilómetros de Tham Luang. «Los cuatro niños están hospitalizados y están bien», precisó Narongsak Osottanakorn, gobernador de la provincia de Chiang Rai. Por ahora, están sin embargo «apartados» de sus padres, para evitar eventuales contagios teniendo en cuenta su frágil estado de salud. «Los médicos piensan permitir a las familias visitarlos, pero separados por un cristal», agregó.

El primer ministro de Tailandia, Prayut Chan-ocha, visitó este lunes el área, habló con los responsables de las operaciones y por la noche visitó a los niños hospitalizados. «Este incidente debe servir de ejemplo a los niños sobre la importancia de la seguridad», zanjó un portavoz tailandés.

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