Dime cómo eres y te diré qué reloj necesitas

REDACCIÓN

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La personalidad influye mucho a la hora de elegir un reloj u otro. La mano en que lo llevas, la conectividad, los materiales... ¡todo tiene que ver con el carácter de quién lo luce!

02 ago 2018 . Actualizado a las 06:30 h.

Relojes. Para algunos levantan pasiones, mientras que para otros es un objeto del que no hacen uso en todo el año. ¿Qué nos empuja a decantarnos por uno u otro reloj? Hay quienes solo lo necesitan para consultar la hora y hay quienes lo ven como una parte más de su cuerpo de la que no pueden desprenderse y a la que son capaces de dedicar grandes cantidades de dinero, ya que para ellos tener un buen reloj es una auténtica inversión.

Si bien es cierto que al pensar en relojes nos vienen a la cabeza los modelos de muñeca, no han sido estos los más populares en un inicio. Relojes de arena, de bolsillo, de sol, piezas de joyería que dan la hora... Ante tanta variedad, hay webs especializadas como esta en las que se pueden encontrar una amplia gama de relojes para satisfacer todos los gustos habidos y por haber y, por supuesto, adaptados a todos los precios y necesidades. En este tipo de portales se encuentran tanto relojes nuevos como usados, en el que los usuarios encuentran y ponen a la venta auténticas joyas de la relojería incluso ya imposibles de encontrar en tiendas físicas. En estos mercados online de relojes de lujo se pueden encontrar cronógrafos, relojes de piloto, relojes automáticos e incluso filtrar por décadas de fabricación, país de fabricación, diámetro, marcas y, por supuesto, precio.

En cuanto a la relación de la personalidad con la elección de uno u otro reloj hay mucho escrito. Los clásicos, como uno de correa de piel con acabado tipo cocodrilo aportan distinción, mientras que para aquellas personas que llevan un estilo de vida relajado la mejor opción son los deportivos, formado por correas de caucho y, por supuesto, resistentes al agua. También los hay prácticos: con que den la hora es suficiente; no hay necesidad de complementarlo con adornos sino que las líneas es lo que más se valora en este tipo de piezas. La elegancia es otro de los factores que marcan la diferencia en quienes eligen modelos con una imagen sofisticada y elegante. Sin embargo, los relojes de tipo vintage -ambientados en otra época- son los elegidos por los que dan prioridad al diseño ante la funcionalidad. En los últimos años también han ganado fuerza los relojes con conexión a redes inalámbricas, la elección de quienes buscan siempre lo último en tecnología “wearable”.

No cabe duda de que el mundo de los relojes despierta pasiones. En A Coruña, por ejemplo, el Ayuntamiento cuenta en una de sus plantas nobles con una de las colecciones de relojes más extensas. Fue Antonio Ríos Mosquera, antiguo registrador de la propiedad y amante de la ciudad coruñesa, quien en 1970 firmó la donación al consistorio y hoy, casi 50 años después, reúne más de un centenar de piezas de los siglos XVIII al XX.

Son muchas las curiosidades que rodean al mundo de la relojería. ¿Sabías por qué los relojes expuestos marcan siempre las diez y diez? Es lo que se conoce como “la sonrisa del reloj”, cuya posición se supone que resulta más atractiva para los compradores porque se ve mejor la esfera y el nombre de la marca. Psicología y publicidad van siempre de la mano y si alguien interesado en un reloj aprecia desde un primer momento que el reloj le sonríe, tendrá más posibilidades de lucirse en su muñeca. ¿Sabías también que el bolsillo pequeño de tus vaqueros se diseñó originalmente para albergar un reloj de bolsillo? Así es más fácil de localizar y va más protegido que el resto de objetos que lleves en los pantalones. Otro dato curioso es que los relojes van en el “sentido de las agujas del reloj” -valga la redundancia- porque los primeros relojes de sol se encuentran en el hemisferio norte y su sombra se proyectaba de izquierda a derecha, igual que hacen actualmente las manecillas.