El padre de Patricia Aguilar: «Necesitamos leyes para acabar con las sectas»

LA VOZ

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El progenitor de la joven secuestrada en Perú denuncia la «total desprotección» ante grupos de «manipulación y persuación coercitiva»

13 ago 2018 . Actualizado a las 21:42 h.

Alberto Aguilar, padre de Patricia Aguilar, la joven ilicitana de 19 años rescatada de una secta en Perú, ha asegurado este lunes que están «muy bien, muy felices y encontrándonos», después de que el pasado viernes regresaran del país andino junto al bebé que la joven tuvo en la selva.

La familia asegura que ha vuelto por propia voluntad y que no le van a reprochar nada. «Aquí estoy yo para oírlo, entenderla y no cuestionarla», ha manifestado su padre. También han subrayado la «falta de leyes que legislen casos» como el suyo, ya que se hallan «desprotegidos» y «le puede pasar a cualquiera». Aguilar ha asegurado que su hija se mostró predispuesta a volver a España desde el primer encuentro mantenido en Lima entre ambos, celebrado en la capital peruana una semana y media después de ser rescatada de la selva el pasado 5 de julio

A preguntas de los medios en Elche (Alicante), durante una rueda de prensa tras el regreso de Patricia, el padre ha reconocido que empezó a ver el final desde el mismo momento en que «la localizaron y rescataron en la selva». «En el primer encuentro me dijo que quería volver a España, lo tenía claro», ha afirmado. Así, ha relatado que sintió «una alegría inmensa» al saber que su hija estaba con vida y ha detallado que desde el pasado viernes Patricia y su bebé están en el ámbito familiar y con la familia más cercana, «muy bien, muy felices y encontrándonos». Ha explicado que se irá «avanzando» en su recuperación con el respaldo de los servicios sociales y augura que «todo se superará porque está muy predispuesta».

«Estamos preparados para escuchar los meses que ha pasado, estoy preparado para oírla cuando quiera ella», ha indicado Aguilar que ha insistido en que «no ha contado nada relevante, solo comentarios sobre la comida o el río que pasaba por allí». «Aquí estoy yo para oírlo, entenderla y no cuestionarla», ha manifestado. Sobre su nieta, Alberto Aguilar ha señalado que es «una felicidad»: «No paro de mirarla, estoy encantadísimo; la siento como a mi hija cuando era pequeña, estoy encantado». La portavoz de la familia y prima de Patricia, Noelia Bru, ha pedido respeto y privacidad para la joven y que «no se la persiga». «Ella es una víctima y tiene que retomar su vida. Le choca que sea ahora el centro de atención».

«Sin leyes estamos perdidos»

La familia ha reivindicado una ley contra las sectas y el establecimiento de protocolos ante casos de desaparición para que se activen de forma inmediata. Noelia Bru ha denunciado que la «total desprotección» ante grupos de «manipulación y persuación coercitiva» por falta de leyes al respecto. «Sin leyes estamos perdidos», ha lamentado y ha pedido formación policial y el establecimiento de protocolos «para este tipo de situaciones», además de un observatorio para la prevención «en colegios e institutos» y «centros de ayudas a las familias y a las víctimas».

Sobre el supuesto líder de la secta, Felix Steven Manrique Gómez, la letrada de la familia ha señalado que está en prisión preventiva acusado de un delito de trata de seres humanos por explotación laboral y sexual. Asimismo, ha detallado que el juzgado número 1 de Elche ha emitido un oficio a Perú para que se informe sobre todo lo ocurrido y que se le imputan los delitos de inducción al abandono del domicilio familiar cuando era menor, inducción al robo y coacciones.

La joven ilicitana Patricia Aguilar abandonó el hogar familiar rumbo a Lima en enero de 2017, el mismo día en el que cumplió los 18 años y, desde el principio, su familia denunció que había sido captada por una secta. A principios de julio, la joven fue localizada en la selva, a más de 600 kilómetros de distancia de Lima, con un bebé de poco más de un mes de vida hijo del considerado presunto líder de la secta, que fue detenido.