El período 2018-2022 será más cálido

La variabilidad natural se sumará al calentamiento global para elevar todavía más la temperatura del planeta. Podría alcanzarse un valor récord


redacción / la voz

Detrás del aumento actual de la temperatura media se encuentra la actividad humana. La quema de combustibles fósiles, carbón y petróleo, o procesos como la deforestación liberan gases a la atmósfera, principalmente dióxido de carbono, que intensifican el efecto invernadero e incrementan la temperatura global. Pero en el contexto de calentamiento, la variabilidad natural, que permite que el clima sea algo dinámico, también juega un papel importante. «Desde el año 2000 esta variabilidad contribuyó, con un Pacífico mas frío asociado a una fase conocida como La Niña, a que las temperaturas aumentasen algo más despacio de lo esperado», reconoce Fidel González Rouco, experto en cambio medioambiental del Instituto de Geociencias del CSIC.

Si hasta ahora los mecanismos naturales del clima han suavizado el calentamiento antropogénico, durante los próximos cuatro años actuarán justo al contrario. «Se prevé que el desarrollo de una fase de temperaturas positivas en el Pacífico este, conocido como El Niño, provocará una subida de las temperaturas por encima de lo normal y se sumará al cambio climático en desarrollo», confirma González Rouco.

La temperatura global ha subido un grado desde la Revolución Industrial. Una cifra que podría aumentar todavía más en el período 2018-2022 y registrar un valor récord desde 1880. «Sí, se podría esperar eso por estar en un aumento continuado de temperaturas. Si además se ve potenciado por la variabilidad del sistema climático esto lo hace más probable», confiesa.

Lo autores de la investigación, que ha sido publicada en la revista Nature Communications, han usado el modelo estadístico Procast, válido para predecir la evolución de la temperatura, y apuntan a que el valor medio de la Tierra podría elevarse 1,5 grados. «Este ascenso podría reforzar la ocurrencia de fenómenos extremos en diferentes lugares del planeta», apunta el científico.

El Acuerdo de París es el documento que rige ahora mismo la política climática mundial. Entre los principales objetivos y recomendaciones destaca no rebasar el límite de 1,5 grados de aumento de la temperatura media durante este siglo para evitar un escenario con un clima hostil para los seres vivos. Sin embargo, esa frontera podría superarse antes del 2022. Si la investigación está en lo cierto y la variabilidad natural se une al calentamiento para elevar la temperatura media global, la población conocerá muy pronto un contexto climático completamente nuevo.

El Niño se empieza a desarrollar

XAVIER FONSECA
Habitantes de un poblado del Valle Sagrado de los Incas, en la región de Cuzco, rescatando sus enseres tras una inundación
Habitantes de un poblado del Valle Sagrado de los Incas, en la región de Cuzco, rescatando sus enseres tras una inundación

La última vez que apareció, hace tres años, provocó un caos climático en todo el planeta

Es el evento natural que tiene más repercusiones en el clima de la Tierra después de las estaciones. No responde a ningún tipo de patrón temporal, aunque suele aparecer cada tres o cinco años. La última vez, en el 2015, provocó un caos climático en todo el planeta y favoreció que el 2016 se convirtiese en el año más cálido de la historia. Sobre el Niño, la comunidad científica conoce el dónde, el cómo y el cuándo, pero desconoce el qué, es decir, su origen.

En el Pacífico ecuatorial, las condiciones normales favorecen un tiempo seco y frío en la parte oriental y cálido y húmedo en la occidental. Los vientos alisios del este desplazan las aguas desde la costa sudamericana hasta Australia e Indonesia. Durante su recorrido, el agua comienza a calentarse, provocando más evaporación y por tanto más precipitaciones. Esto explica el contraste de climas a un lado y a otro del Pacífico situado sobre la latitud cero. Sin embargo, cada cierto tiempo, los alisios se debilitan y las condiciones naturales se invierten. De repente empieza a llover donde antes no lo hacía y las sequías aparecen en las zonas húmedas. Las aguas cálidas que se concentran durante el Niño frente a las costas de Chile y Perú no solo provocan precipitaciones intensas, sino que además paralizan la pesca. Fueron precisamente los pescadores peruanos quienes bautizaron el fenómeno, que se desarrolla entre septiembre y finales de diciembre, cuando el calentamiento alcanza el máximo. Los pescadores se encuentran con esas aguas cálidas cerca de la Navidad, cuando se celebra el nacimiento de Jesús, y por ello decidieron referirse como el Niño a la corriente cálida que les provoca la ruina.

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