Las «apps» que se comen las sobras

Llegan aplicaciones para móviles que ayudan a evitar el desperdicio de alimentos

m. f.
redacción / la voz

Un tercio de los alimentos producidos anualmente para el consumo humano se pierden o se desperdician en todo el planeta. Esta cifra equivale a cerca de 1.300 millones de toneladas de comida, según informa la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Con solo un cuarto de ellos se podría poner fin al hambre que pasan más de 800 millones de personas en el mundo. Las campañas de concienciación llevadas a cabo por distintas organizaciones no parecen estar funcionando y el desperdicio de alimentos sigue siendo un verdadero problema. Las tecnologías se han unido a la causa y distintas aplicaciones para móviles tratan de encontrar una solución eficiente. Es el caso de Too Good To Go, una app creada a caballo entre Dinamarca, Noruega y otros países nórdicos. A través de esta herramienta, las diferentes tiendas y establecimientos ofrecen los productos que no se han vendido a un precio mínimo.

«La idea surgió cuando unos amigos estaban cenando en un buffet y vieron cómo se tiraba un montón de comida que estaba en buen estado. Iba directa a la basura porque no se podía vender al día siguiente», cuenta Orioll Reull, gerente de la plataforma en España. Como el desperdicio es imposible de medir, los locales suscritos a este movimiento anuncian un lote sorpresa en el que al final de la jornada introducen los alimentos sobrantes a un precio mucho más reducido. Antes de la hora de cierre, el cliente acude a la tienda y lo recoge.

Las pérdidas de alimentos representan un desperdicio de los recursos utilizados en la producción, como tierra, agua y energía, incrementando inútilmente las emisiones de gases de efecto invernadero. «La gente todavía no esta concienciada, el problema no solo son los 800 millones de personas que se meten en la cama sin cenar, el desperdicio de alimentos también es un tema muy perjudicial para el medio ambiente. Si toda la comida que se tira correspondiera solo a un país, sería el tercero del mundo que más CO2 emitiría, por detrás de Estados Unidos y China», explica Reull.

Too Good To Go ha logrado salvar unas cinco millones de comidas hasta la fecha. Cuenta con 12.000 tiendas suscritas repartidas entre Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Holanda, Noruega, Suiza y el Reino Unido. A mediados de septiembre estaba previsto lanzarla en Madrid con planes de crecimiento muy ambiciosos. El objetivo es llegar a las grandes ciudades españolas en menos de un año y estar disponible en Vigo y en A Coruña a principios del 2019.

Inspiración en una mudanza

«Yo me fui a vivir a otro país. El día de la mudanza comprobé que mucha comida de la que tenía iba a ser desperdiciada. Intenté buscar a alguien para regalársela, pero fracasé miserablemente. De ahí surgió la idea para crear esta aplicación», cuenta Tessa Cook, cofundadora de la app Olio. Esta plataforma nació en Londres en el año 2015 y sirve para compartir comida entre vecinos de manera totalmente gratuita. Los usuarios simplemente toman una foto de sus alimentos y los agregan a ella. «Los vecinos reciben alertas personalizadas y pueden solicitar cualquier cosa que les apetezca. La recogida se lleva a cabo, a menudo el mismo día, en el hogar o en otra ubicación acordada», explica Cook. «El 40 % de los alimentos enumerados en la aplicación se solicitan en menos de una hora y el 75 % en menos de 24 horas. También tiene una sección no alimentaria para otros objetos del hogar, como artículos de tocador, equipos de cocina, libros, juguetes y ropa», añade.

Esta herramienta tiene más de medio millón de usuarios que juntos han compartido casi 750.000 porciones de comida en 41 países. En España este movimiento todavía no es muy popular, ya que únicamente han utilizado la app 4.000 usuarios. Actualmente la plataforma se esta traduciendo al español.

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