La asesinada en Bilbao también pidió una orden de alejamiento, que fue rechazada

Los juristas reclaman unidades de violencia machista que incluyan forenses


redacción / la voz

Una jueza de violencia de género de Bilbao desestimó la orden de alejamiento solicitada por Maguette Mbeugou, asesinada presuntamente por su marido, tras denunciarlo por violencia machista el pasado mes de diciembre ante la Policía Municipal de Bilbao. La magistrada entendió que no se cumplía el perfil de riesgo después de que la víctima, una joven senegalesa de 25 años y con dos hijas, de 2 y 4 años, del denunciado, asegurara que se iba a cambiar de domicilio para alejarse de su esposo. En este caso, la Fiscalía tampoco apoyó la medida de protección. Meses después, en enero de este año, se celebró un juicio en el que el presunto asesino quedó absuelto del delito de amenazas, según la información publicada por el periódico El Correo.

Las dos hijas de la pareja vieron cómo se cometía el crimen y permanecieron durante horas ante el cadáver. Su padre acabó, presuntamente, con la vida de la mujer, huyó y dejó el arma homicida -un cuchillo de grandes dimensiones- en un contenedor. 

Equipos forenses

La derivada judicial del crimen sucedido el martes en Bilbao tiene similitudes con el caso ocurrido en Castellón el mismo día, en una jornada dramática que se saldó con cuatro víctimas causadas por la violencia machista. En la localidad levantina, un hombre acababa con la vida de sus hijas, de 3 y 6 años, para vengarse de su expareja antes de suicidarse. También en este caso, en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Castellón constaban dos procedimientos contra el asesino, uno abierto tras una denuncia por amenazas interpuesta por la madre y otro tras recibir un parte médico. Ambas se archivaron a petición del fiscal y de la propia víctima. Tampoco se adoptaron medidas cautelares.

Situaciones como las ocurridas en Bilbao y Castellón han llevado a expertas juristas a exigir que se pongan en marcha equipos forenses especializados en violencia machista para evaluar el nivel de riesgo al que están expuestas las víctimas «Necesitamos expertos que afinen en los diagnósticos de peligrosidad y en las medidas tuitivas (protectoras) que en cada caso se requieran», declaró a Efe la magistrada de la Audiencia de Pamplona y coordinadora de género de Juezas y Jueces para la Democracia, Esther Erice.

«No son equipos jurídicos, pero sí vinculados a los juzgados para hacer un diagnóstico de los aspectos psicológicos, económicos y laborales del grupo familiar, no solo de la denunciante», sostiene. La vicepresidenta de Mujeres Juristas Themis, Altamira Gonzalo, coincide en que es fundamental que se activen equipos forenses especializados que evalúen el riesgo y asesoren a los jueces con el fin de evitar «errores que tienen consecuencias fatídicas».

Pocas unidades

En el caso de Castellón, el parricida estaba pendiente de juicio y sobre él existían denuncias por presuntas amenazas a su expareja, pero la diligencia policial de valoración de riesgo de la víctima arrojó un resultado bajo. Algo parecido ocurrió también en el crimen machista de Bilbao. «¿Por qué la jueza resolvió de una manera tan equivocada? O no valoró bien la información que la policía le había dado o no tuvo un buen asesoramiento», destaca Gonzalo. La experta recuerda que la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género estableció en el 2004 la creación de unidades de valoración forense para ayudar a los jueces. «Son equipos especializadas en violencia machista, con conocimientos específicos y concretos. Están formadas por un médico forense, un psicólogo y un trabajador social. Se valora caso por caso si el riesgo es bajo, medio o elevado y, en función del que exista, un juez debe tomar las medidas de protección idóneas», aclara Gonzalo.

Entre el 2005 y el 2008 se crearon 22 de estas unidades, pero desde entonces no se ha vuelto a poner en marcha ninguna, a pesar de que son fundamentales.

Repulsa e indignación de políticos y vecinos por los últimos crímenes machistas

Amigos y vecinos de las últimas víctimas mortales de la violencia machista manifestaron ayer en Castellón, Maracena (Granada) y Bilbao su repulsa por estos asesinatos y se mostraron indignados por los fallos en el sistema de protección, al tiempo que demandaron más recursos para luchar contra esta lacra.

En Maracena, vecinos, sindicatos y representantes de diferentes Administraciones condenaron el asesinato de Nuria, de 39 años, apuñalada por su expareja, y reclamaron que se combata con más contundencia esta lacra. En Bilbao, la comunidad africana criticó que Maguette Mbeugou, la joven madre de 25 años asesinada el martes, no tuviera protección después de haber puesto una denuncia ante la Policía Municipal por maltrato. Las dos hijas de la pareja, han sido acogidas por los servicios de menores. Una mujer de 42 años fue detenida ayer tras matar a su marido mientras dormía en el domicilio que ambos compartían en Chiclana de la Frontera (Cádiz).

El suceso ocurrió a las 19.30 horas en la vivienda de la pareja, situada la calle Pedro I, en la zona de Huerta del Rosario. Según fuentes de la investigación, la mujer golpeó repetidamente a su marido con un rodillo de amasar y posteriormente le clavó un cuchillo de cocina. El matrimonio tenía dos hijos que en el momento del suceso no estaban en la casa y que se han quedado a cargo de familiares de la pareja.

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