Paul Manafort viola el acuerdo con la fiscalía por mentir sobre el Rusiagate

El exjefe de la campaña de Trump mantuvo varios encuentros secretos con Assange


nueva york / corresponsal

El exjefe de campaña de Donald Trump, Paul Manafort, ha vuelto a ser foco de atención en la investigación de la trama rusa popularmente conocida como Rusiagate. El fiscal especial, Robert Mueller, lo ha acusado de mentir en repetidas ocasiones, violando así el acuerdo de reducción de condena que firmó hace dos meses. Según un documento judicial del equipo que investiga los vínculos de la campaña de Trump con Rusia, Manafort cometió «crímenes federales» tras mentir a los investigadores una y otra vez y «sobre una variedad de temas» a pesar de haber acordado cooperar con la justicia y «decir solo la verdad».

La defensa negó las acusaciones y aseguró que su cliente «solo dio información verdadera». De demostrarse que Manafort mintió, podría quedar invalidado el tiempo máximo de diez años de cárcel que pactó a cambio de aceptar su culpabilidad por cargos de obstrucción a la justicia, conspiración, e ingresar en una prisión de Virginia el pasado mes de junio. Es decir, que de anularse, su condena podría dispararse y superar los sesenta años de prisión. Manafort tiene dos casos abiertos: uno en Alexandria (Virginia), visto para sentencia el próximo 8 de febrero, y un segundo en Washington (Distrito de Columbia).

El exjefe de campaña de Trump se reunió nueve veces con el equipo de Mueller y se le consideraba uno de los colaboradores estrella de la trama, que además de investigar los lazos entre el entorno de Trump y el Kremlin, también investiga una posible obstrucción a la justicia del magnate.

Este nuevo movimiento de la fiscalía especial fue aprovechado precisamente por el presidente para volver al ataque. «Esperen hasta que se conozca lo violento y terrible que están tratando a la gente, arruinando vidas porque se niegan a mentir. Mueller es un fiscal conflictivo y fuera de control», dijo Trump en su cuenta oficial de Twitter. Añadió que la investigación creará héroes pero no serán Mueller y su «terrible pandilla de demócratas», en alusión al equipo de investigadores a quienes ha acusado de actuar movidos por su oposición al Partido Republicano.

Sin enseñar el pasaporte

La revelación coincidió con otro descubrimiento publicado ayer por The Guardian. Según el periódico, Manafort se reunió en varias ocasiones y en secreto con el fundador de Wikileaks, Julian Assange. Los encuentros tuvieron lugar en los años 2013, 2015 y 2016. La primera reunión se produjo cuando Manafort asesoraba al entonces presidente de Ucrania, Viktor Yanukovich (actualmente refugiado en Rusia), mientras que la última tuvo lugar meses antes de que el portal de Internet publicase los correos electrónicos robados al Partido Demócrata, en plena campaña presidencial.

Esta nueva revelación complica todavía más el horizonte judicial de Manafort quien siempre negó cualquier tipo de vinculación no solo con la órbita rusa, sino concretamente con este cibertaque al que Hillary Clinton achacó su derrota. The Guardian desveló además que las reuniones tuvieron lugar en la embajada de Ecuador en Londres y que Manafort no siguió los protocolos habituales de registro, ingresando en la legación sin enseñar su pasaporte.

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