Sánchez da por seguro un encuentro con Torra que ni la Generalitat confirma

Alfonso Guerra da voz a los barones socialistas que reclaman un 155 sin límites. Participa: ¿Crees que se debe celebrar el Consejo de Ministros en Barcelona?


madrid / la voz

Buena parte del futuro de la política española pasa por el Consejo de Ministros del próximo viernes en Barcelona. El ruido de una multitudinaria manifestación independentista está garantizado, y solo falta comprobar si el descontento con el Gobierno se muestra de forma pacífica, como han alentado los principales partidos secesionistas, o bien la protesta acaba derivando en cortes de tráfico y aeropuertos, o incluso en un intento de asalto al Parlamento autonómico. Cualquiera de estos últimos escenarios podría desencadenar cargas policiales o ser escenario de la pasividad de los Mossos, como aconteció en episodios recientes, una pasividad policial que desde Interior temen que vuelva a reproducirse. Para curarse en salud, el ministro del ramo, Grande-Marlaska, desplazará a un millar de agentes de la Policía Nacional.

De lo que no existe ninguna duda es de que el desarrollo de la jornada contribuirá a aclarar el panorama político: comprobar si la amenaza de Sánchez con el 155 no era más que un farol, la posibilidad de nombrar una autoridad policial en Madrid que tome el mando de los Mossos, las últimas balas con los Presupuestos... Todo muy interconectado, hasta el punto de que en la práctica queda reducido a una cosa: la esperanza de vida del Gobierno.

En pro de alargarla, el jefe del Ejecutivo confía en mantener un encuentro al finalizar la reunión del Gabinete con el presidente de la Generalitat, Quim Torra. Hasta el momento no hay confirmación oficial, porque el responsable del Gobierno catalán insiste en celebrar una minicumbre con la participación de ministros y consejeros de ambos Ejecutivos y dotarla de un aire internacional. Sin embargo, fuentes de la Moncloa ya dan por hecho que finalmente sí se celebrará ese mano a mano entre presidentes. Cuando es poco probable que se vean es la noche del jueves en la cena organizada por la patronal catalana, a la que Sánchez no confirmó si acudirá, aunque estaba previsto que lo hiciera, lo que le evitaría coincidir con la delegación de la Generalitat.

En clave presupuestaria

Sánchez necesita a Torra para los Presupuestos, que llevará al Congreso a comienzos de año. Ayer, en la tradicional copa de Navidad en la Moncloa con la prensa, admitió que sin las cuentas se le complican mucho sus planes de agotar la legislatura. Desde el Gobierno achacan su posible fracaso a la división que existe en el seno del movimiento secesionista, algo que se evidencia en los desencuentros que mantienen incluso a la hora de seguir la huelga de hambre en Lledoners. Sánchez utilizará su viaje a Barcelona para anunciar, sin profundizar en ellas, inversiones en infraestructuras y aprobar medidas «simbólicas», como la de fijar el salario mínimo en 900 euros.

Su desembarco en Barcelona se produce en medio de un fuego cruzado entre secesionistas y oposición, pero en los últimos días también bajo la amenaza del fuego amigo. Ayer fue el histórico Alfonso Guerra quien dio voz a los barones socialistas que temen un descalabro electoral en mayo a cuenta del flirteo de Sánchez con los secesionistas. Guerra defendió una aplicación del 155 «indefinida, hasta que vuelva a cumplirse la legalidad, controlando el dinero, educación y medios de comunicación», muy en la línea de lo defendido por el PP y Ciudadanos.

Una actitud inconstitucional, según Casado

«Que Pedro Sánchez esté avalando y no haciendo nada contra la deriva separatista es algo inconstitucional». Pablo Casado continuó ayer con su presión sobre el presidente del Ejecutivo al acusarlo de estar gobernando al margen de los límites constitucionales. El líder del PP volvió a criticar la celebración del Consejo de Ministros en Barcelona, así como el encuentro que previsiblemente mantendrá Sánchez a posteriori con el presidente de la Generalitat, Quim Torra. A su modo de ver, la cita debería ser solo para decirle: «Está usted cesado». foto E. Parra Europa press

La mayoría de los lectores de La Voz, a favor de que el Gobierno se reúna en Barcelona

Un 53 % de los participantes en una encuesta realizada ayer en la web de La Voz (lavozdegalicia.es) consideran que sí se debe celebrar el Consejo de Ministros del viernes en Barcelona, frente a un 47 % que han respondido en contra.

Esa reunión del Gobierno transcurrirá en un clima de alta tensión en el aniversario de las elecciones autonómicas celebradas en Cataluña el año pasado, convocadas por el Gobierno de Rajoy bajo la aplicación del artículo 155 de la Constitución. No es la primera vez que el Consejo de Ministros de Pedro Sánchez se reúne fuera de Madrid. En octubre lo hizo en Sevilla. Sobre la pregunta planteada: «¿Crees que se debe celebrar el Consejo de Ministros en Barcelona?», el internauta jtra1523076896, de Lugo, responde: «Por supuesto, claro q sí, hay q darles una lección de democracia», mientras que Chees, desde San Sadurniño, dice: «Entre lobos anda el cuento. Pero qué va pasar, pero si todos dicen que esa gente, son gente de paz, gente de bien, de violencia na de na, que solo quieren dialogar dentro del marco de la ley, y después invitan a café».

Los radicales pretenden bloquear aeropuertos, puertos, carreteras y vías férreas

c. reino/ m. s. p.

Unos 1.500 agentes de la Policía Nacional, la Guardia Civil y los Mossos blindarán la sede donde se celebrará el Consejo de Ministros

Un dispositivo de 1.500 agentes de la Policía Nacional, la Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra convertirá este viernes la Llotja de Mar, en Barcelona, en un fortín para permitir que se celebre el Consejo de Ministros a pesar de las protestas de radicales independentistas previstas. Cerca de un millar de los agentes previstos para la operación de blindaje de la que es la sede de la Cámara de Comercio serán mossos (600 de ellos, antidisturbios) y los otros, 500 policías y guardias civiles.

La delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, presidió este lunes una reunión de los mandos policiales encargados de diseñar el operativo. Se da la circunstancia de que el consejero de Interior, Miquel Buch, viajó este lunes a Bruselas para reunirse con Carles Puigdemont. El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, dijo tener «confianza plena» en que el cuerpo de seguridad catalán garantizará la seguridad, mientras que la policía y la Guardia Civil darán un refuerzo «proporcional y razonable».

Seguir leyendo

403 Forbidden

Forbidden

You don't have permission to access /votacion/pixel_votos_responsive.php on this server.


Apache/2.2.22 (Debian) Server at www.lavozdeasturias.es Port 80
Comentarios

Sánchez da por seguro un encuentro con Torra que ni la Generalitat confirma