Hacienda permitirá que Cataluña se financie con menor control del Estado

Tendrá más flexibiolidad para gestionar la ayuda recibida de la Administración central

El presidente de la Generalitat, Quim Torra (derecha), y su vicepresidente, Pere Aragonés
El presidente de la Generalitat, Quim Torra (derecha), y su vicepresidente, Pere Aragonés

A partir del próximo mes de enero, Cataluña dejará de financiarse a través del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) y pasará a hacerlo mediante el Fondo de Facilidad Financiera (FFF). La financiación de estos dos mecanismos se realiza a través del Gobierno central, pero el control que ejerce el Ministerio de Hacienda sobre el primero es mucho mayor, mientras el segundo, que disfruta de una mayor flexibilidad, está reservado a los territorios que cumplen con una serie de requisitos, entre los que se encuentran el objetivo de gasto, el déficit o los plazos de pago a proveedores, un grupo en el que a partir del 2019 también estará Cataluña.

Esta decisión del Ejecutivo se produce dentro de un contexto en el que Pedro Sánchez acelera en su intento de aproximación a los responsables de la Generalitat, una etapa de distensión y entendimiento abierta la pasada semana con el encuentro en Barcelona entre el jefe del Ejecutivo y Torra, y que promete alargarse hasta que los independentistas comprometan su voto favorable en los Presupuestos del Gobierno, o bien que las negociaciones sobre las cuentas públicas encallen de manera definitiva. Precisamente, la encargada de capitanear estas negociaciones por parte del Ejecutivo es la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, máxima responsable del departamento que ha permitido a Cataluña acogerse al FFF.

El anuncio de que la Generalitat abandonará el Fondo de Liquidez Autonómico fue oficializado ayer por el vicepresidente y consejero de Economía del Ejecutivo autonómico, Pere Aragonès, que vendió el cambio como una conquista del independentismo, definiéndolo como «un paso previo para volver a los mercados» y «un paso importante que nos enseña el camino que aún queda por recorrer», dijo. 

Alrededor de 8.000 millones

A lo largo de este ejercicio del 2018, la Generalitat ha solicitado prestados al FLA algo más de 9.000 millones. Fuentes del departamento de Economía explican que para el 2019 tenía previsto pedir una cantidad algo inferior, en torno a los 7.000 millones, una cifra que mantendrá en su requerimiento al FFF y por la que abonará el mismo tipo de interés.

El Fondo de Liquidez Autonómica fue creado en el 2012 por el Gobierno de Rajoy con la intención de que las comunidades autónomas pudieran atender al pago de las nóminas de sus funcionarios públicos y a la prestación de los servicios más básicos, como sanidad o educación. Dinero muy barato. A cambio, el Ejecutivo central mantenía un férreo control sobre las cuentas autonómicas. Desde entonces, Cataluña ha sido el territorio que más se ha beneficiado de estos créditos blandos, seis años en los que ha obtenido más de 70.000 millones de euros, casi uno de cada tres euros que el Gobierno central suministró a través de este mecanismo de financiación. El 75 % de la deuda total de la Generalitat con el Estado está en manos del FLA, lo que supone un pasivo de más de 50.000 millones de euros.

El secretario general de Economía del Gobierno catalán, Albert Castellanos, admitió recientemente en una entrevista a Efe que el abandono del FLA y el objetivo marcado por el Ejecutivo autonómico para el 2020 de salir a los mercados no constituye «una necesidad tan financiera como política, porque la Generalitat tendría un grado de soberanía económica superior». 

El PSC y los Presupuestos

El PSC fue uno de los pocos partidos que reaccionó ayer al anuncio del vicepresidente catalán, Pere Aragonès, sobre el inminente salto del FLA al FFF. La diputada socialista Alicia Romero pidió prudencia a los responsables de la Generalitat en su ambición de salir a los mercados, recordándoles que la calificación de la deuda autonómica «es considerada por las agencias de ratings como bonos basura». No obstante, como otra muestra de esa aproximación entre socialistas e independentistas de cara a encontrar un acuerdo por los Presupuestos que alargue la legislatura, Romero aplaudió el trabajo que están realizando los responsables del Gobierno autonómico para sanear la deuda (Cataluña es la comunidad autónoma más endeudada de España), así como su esmero por «alcanzar el cumplimiento de los objetivos marcados por el Estado». La socialista recordó al independentismo la importancia de aprobar los Presupuestos, subrayando que Cataluña disfrutaría de 2.200 millones de euros a mayores.

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