El líder de los Miguelianos, recientemente condenado por abuso sexual, convoca una rueda de prensa para clamar, emocionado, por su inocencia
03 ene 2019 . Actualizado a las 00:24 h.Miguel Rosendo no paró de llorar durante la rueda de prensa que convocó este miércoles por la mañana en A Coruña para «limpiar su nombre y, sobre todo, el de la congregación Orden y Mandato». Arropado por algunas de sus fieles, defendió su inocencia, atacó a la Iglesia Católica, desveló que no sabe si refundará la orden y juró que ni tiene paraísos fiscales ni abusó jamás de nadie.
Cinco días después de que la Audiencia Provincial de Pontevedra condenase a 9 años al líder de la Orden y Mandato de San Miguel Arcángel, Miguel Rosendo, compareció junto a su nueva abogada, la penalista coruñesa Beatriz Seijas, y tres sacerdotes. Su letrada recordó que su cliente fue castigado por un delito de abuso sexual continuado con prevalimiento y penetración, siendo absuelto del resto de acusaciones que pesaban sobre él. El líder de los Miguelianos se enfrentaba a una petición de 66 años de cárcel por parte de Fiscalía por delitos de asociación ilícita, contra la integridad moral, cinco de coacciones y tres contra la libertad sexual -uno de agresión sexual continuado y dos de abuso sexual continuado-.
Mientras su abogada lamentaba la situación en la que quedó la orden, «pese a que en la sentencia deja claro que está limpia», que fue «machacada», Miguel Rosendo se defendía de nuevo de las «mentiras» que sobre él hubo. Entre lágrimas y con la voz entrecortada, lamentó que «por un abrazo pasé 4 años en la cárcel».