La entrega de los líderes del ELN enfrenta a Colombia y Cuba

La guerrilla reivindica el atentado como una acción de guerra


bogotá / e. la voz

El Ejército de Liberación Nacional (ELN) reivindicó ayer el atentado con coche bomba que dejó 20 muertos y decenas de heridos, el pasado jueves, en una academia de policía en Bogotá, justificando la acción en una operación «lícita» en la guerra contra el Gobierno. El grupo subversivo se refiere a la tregua unilateral declarada por sus líderes las pasadas Navidades y la respuesta del Ejército. «Fue realizar ataques militares en contra nosotros, en todo el territorio nacional», señala una misiva publicada en la madrugada colombiana en su web Voces. Destaca en concreto el bombardeo de uno de sus campamentos, el 25 de diciembre, que habría «afectado a una familia de campesinos» residentes en la zona.

«La Escuela de Cadetes de la Policía es una instalación militar; allá reciben instrucción y entrenamiento los oficiales que luego realizan inteligencia de combate, conducen operaciones militares, participan activamente en la guerra contra los insurgentes y dan trato de guerra a la protesta social. Por tanto, la operación realizada contra dichas instalaciones y tropas es lícita dentro del derecho de la guerra, no hubo ninguna víctima no combatiente», señaló la guerrilla en su misiva.

El escrito incluye también una invitación al Gobierno para que vuelva a sentarse en la mesa de negociaciones de paz de La Habana y se pacte un alto el fuego bilateral, que hasta ahora ha recibido una «respuesta gubernamental negativa», según la guerrilla.

Bogotá tiene otros planes. El presidente Iván Duque decidió el viernes levantar la suspensión de las órdenes de captura contra el equipo de negociación del ELN en Cuba, pidiendo la entrega inmediata de sus líderes. Dicha petición ha creado un conflicto diplomático entre los dos países. La Habana respondió al requerimiento de Duque asegurando que cumpliría los protocolos pactados entre el Gobierno colombiano y la guerrilla en caso de ruptura del diálogo, que podrían incluir el traslado de los requeridos a un país amigo. Bogotá ha respondido exigiendo la entrega de los negociadores del ELN. «No hay protocolo que ampare el terrorismo», dijo el alto comisionado de la paz, Miguel Ceballos.

Presión de la ONU

El Gobierno del país cafetero obtuvo ayer el apoyo del Consejo de Seguridad de la ONU, al exigir «la necesidad de llevar ante la Justicia a los autores, organizadores, financiadores y patrocinadores de estos condenables actos de terrorismo». Asimismo instó a «todos los Estados» a que «cooperen activamente con el Gobierno de Colombia». La posición del Consejo, en el que se sientan países con lazos con Cuba como Rusia o China, ha sido vista como una medida de presión a La Habana para que entregue a la delegación del ELN.

El ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, se desmarcó del ELN y en un tuit señaló que la isla «jamás ha permitido ni permitirá que su territorio sea usado para la organización de actos terroristas contra ningún estado». «Cuba ha cumplido estrictamente su papel como garante y sede alternativa de la mesa de diálogo de Colombia entre el Gobierno y el ELN», añadió. Su homólogo colombiano, Carlos Holmes, reiteró que Cuba está en «la obligación» de capturar a los jefes del ELN.

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