Lastra no cierra la puerta del PSOE a Errejón, pero remarca que hoy por hoy es adversario político

El cofundador de Podemos cede y renuncia a su escaño, pero seguirá militando en Podemos

La portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra
La portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra

madrid / la voz

La portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra, ha asegurado que su partido tiene «abiertas las puertas a todos los comprometidos con las políticas de izquierdas», en referencia al futuro político de Íñigo Errejón, pero ha remarcado que hoy por hoy el confundador de Podemos es «adversario» político.

«No sé lo que tiene en mente, pero las puertas están abiertas para entrar, y para salir, a todos los que estén comprometidos con las políticas de izquierdas», ha señalado Lastra en una entrevista en RNE, recogida por Europa Press, tras ser preguntada de manera reiterada si Errejón podría terminar en el PSOE.

Las duras presiones ejercidas por Pablo Iglesias y todo su entorno surtieron efecto e Íñigo Errejón anunció este lunes que renuncia a su acta de diputado en el Congreso. «Hay veces en la vida en las que lo correcto y lo cómodo no coinciden. Pago muy tranquilo el precio. Entrego mi acta para centrarme en levantar una mayoría que consiga el cambio en Madrid», anunció el cofundador de Podemos en una rueda de prensa convocada de urgencia para este mediodía.

Según venía sosteniendo en los últimos días, Errejón no había pensado renunciar a su escaño en el Congreso, pero las «peticiones y exigencias», eufemismos que empleó para referirse a los ataques en manada procedentes desde la cúpula de Podemos, se volvieron insostenibles y le han hecho cambiar de opinión. La próxima semana se celebra un pleno extraordinario en el que el ya de por sí caldeado ambiente en la bancada de Unidos Podemos resultaría irrespirable. «No hay que alargarlo más», comentó resignado.

El ya exdiputado lamentó que nadie se lo había pedido «explícitamente» en privado, y que buena parte de su «difícil» decisión respondía a intentar «bajar el ruido y reducir los niveles de drama» que se viven en la formación morada desde que el exsecretario de Estudios y Programas anunció su candidatura a la presidencia de la Comunidad de Madrid liderando la plataforma Ahora Madrid, un movimiento que Iglesias y sus afines encajaron como la última puñalada trapera asestada por la persona que en el 2016 le disputó el timón del de la nave al secretario general. 

«Llevo a Podemos tatuado»

No obstante, Errejón dejó bien claro durante su comparecencia que no se desvinculará del partido que contribuyó a crear hace tan solo cinco años. «Yo no podría dejar Podemos ni aunque quisiera. Lo he fundado y lo llevo tatuado en la piel. Sigo siendo militante», defendió. Fuentes de su entorno aseguraron más tarde que seguirá formando parte del Consejo Ciudadano Estatal.

Según advirtió Errejón, otra de las cofundadoras que también fue vilipendiada, la gallega Carolina Bescansa, no se integrará en su proyecto junto a la alcaldesa Manuela Carmena con el que pretende llegar a la Puerta del Sol, «donde acaba comienza siempre todo», reflexionó.

Los que conocen bien a Errejón aseguran que nunca da puntada sin hilo. Prueba de ello es que el candidato de Ahora Madrid a la presidencia de la Comunidad aprovechó su anuncio de despedida de la Cámara para que convertirlo en su primer acto de campaña. A finales de mayo se medirá en las urnas contra una lista dirigida por Podemos, el partido en el que milita, contra el que peleará a cara de perro por el mismo tipo de electorado. Pero Errejón volvió a insistir en la unidad e invitó a «las fuerzas progresistas como Podemos, IU o Equo» a que se integren dentro de su candidatura. Sabe perfectamente que esta unión resultará imposible. Sobre todo una vez que Iglesias anunció que «Íñigo no es Carmena», y que en consecuencia Podemos presentará un candidato alternativo. Sin embargo Errejón lanza su mensaje para quedar como alguien que busca sumar.

Este no fue el único reclamo electoral que introdujo en su calculado discurso. En los agradecimientos dedicó un apartado a sus potencial electorado: «los 700.000 madrileños» que en las generales votaron a Podemos.

Por último, también dedicó un apartado a los «muchísimos ciudadanos que habían perdido la esperanza», todo un guiño al buen número de desencantados que Podemos se ha ido labrando en los últimos tiempos.

Carolina Bescansa: «Muy mala noticia y peor síntoma»

 F. B.

Tan solo unos minutos antes de entrar en la rueda de prensa en la que comunicó la renuncia al acta de diputado, Íñigo Errejón avanzó su decisión en el chat del grupo parlamentario de Podemos en Telegram, una aplicación de mensajería móvil muy similar al Whatsapp. «Gracias por este tiempo, por lo aprendido, por lo compartido, por las risas y por las discusiones. Nos encontramos en la lucha», escribió el que hasta hace un par de años fue la mano derecha de Pablo Iglesias. De inmediato llegaron las reacciones por parte de varios de los miembros del grupo, que según El Confidencial está formado por unos 90 usuarios. En su mayor parte procedentes de errejonistas, o al menos de gente disconforme con la dirección. El primero en mostrarle su apoyo fue Sergio Pascual, una de las primeras cabezas que Iglesias hizo rodar cuando conoció que estaban intentando moverle la silla. «Un abrazo fuerte. No dudo que no habrá sido una decisión fácil», escribió el cacereño según se comprueba en una captura de pantalla de un teléfono a la que ha tenido acceso El Confidencial. Le siguió la diputada por Granada Ana Terrón: «Qué pena». De inmediato llegó el mensaje de otra de las cofundadoras, Carolina Bescansa, que en unos meses también dejará su escaño en el Congreso tras ser vilipendiada por la ejecutiva. «Qué fracaso. Muy mala noticia y peor síntoma», dijo la gallega.

 Silencio de los oficialistas

De los que no hubo noticias, al menos en la imagen publicada por el digital, fue del sector oficialista. Los afines a Iglesias, que conscientes de que ese grupo de mensajería es un nido de filtraciones cuidan muy mucho lo que escriben. Iglesias, Montero o Echenique, algunos de los que presionaron con más fuerza para que Errejón abandonase el Congreso, guardaron un llamativo silencio.

Este apagón se produjo solo después de haberse enterado de la renuncia de su compañero de filas, porque este mismo lunes a primera hora, Rafa Mayoral, uno de los diputados de Podemos de mayor confianza de Iglesias, participó en la campaña impulsada desde la dirección para presionar de cara a su marcha: «Somos ya todos mayorcitos», dijo.

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