Una gigantesca obra de ingeniería contra reloj

Trece días de trabajo y un equipo de más de 300 personas han sido necesarios para poder rescatar el cuerpo de Julen

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Una lucha titánica contra la montaña Se han removido 85.000 toneladas de tierra en una obra sin precedentes en España

La obra civil detrás del rescate de Julen no ha sido pequeña. Trescientas personas, entre obreros, bomberos y equipos especializados en rescates complejos, más de 40.000 metros cúbicos de tierra excavada y otros 80.000 removidos en superficie, además del material de gran tonelaje necesario para llevar todo esto a cabo, han sido necesarios para un realizar un trabajo muy complicado en el que no se han escatimado medios.

Domingo 13 de enero

El principio. Julen Roselló, un niño de dos años, pasa el día con su familia en una finca de Totalán, un pueblo de la comarca malagueña de la Axarquia, cuando cae por un agujero. Al constatarse la desaparición se activa un dispositivo de seguridad. Julen se había precipitado en un pozo de más cien metros de profundidad y solo 25 centímetros de diámetro. Su rescate tendría una gran complejidad técnica.

Lunes 14 de enero

Aparece una bolsa con chucherías. Las labores de rescate se prolongan durante toda la madrugada y se constata que las tareas de excavación son muy delicadas para no provocar un derrumbe interno. Se introduce en el pozo un robot con cámara que permite conocer el interior, pero las condiciones orográficas hacían prever un largo rescate cuando el tiempo era una cuestión vital. Se plantean tres opciones de trabajo: la apertura a cielo abierto, la excavación de un túnel paralelo y otro lateral. Los equipos de rescate se topan, a 73 metros de profundidad, con un «tapón» de tierra dura, debajo del cual se supone que está Julen, lo que complica el acceso al niño. A unos 78 metros aparece una bolsa de chucherías que llevaba el pequeño.

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La Guardia Civil difunde las imágenes del rescate de Julen La Brigada de Salvamento Minero ha sido la encargada de excavar el túnel horizontal

Martes 15 de enero

Llegan más medios. Tras barajar diferentes posibilidades, los técnicos optan el martes por la apertura de un túnel lateral y otro horizontal de entre 50 y 80 metros como la mejor opción para llegar al niño. Defensa moviliza a una brigada de mineros especializados en el rescate.

Miércoles 16 de enero

Aparecen restos biológicos de Julen. «Mi hijo está aquí, que nadie lo ponga en duda», declaraba José Roselló, después de que apareciese un pelo de Julen tras las primeras extracciones de arena realizadas en un pozo que no contaba con el permiso de la Junta de Andalucía.

Jueves 17 de enero

Suspendida la construcción del túnel horizontal. La dureza del terreno y, sobre todo, los desprendimientos hacen que se suspenda la construcción del túnel horizontal. Se opta por hacer dos verticales sobre los que luego construir galerías horizontales. Se superan las cien horas de búsqueda.

Fin de semana del 19

Llega el mal tiempo. La previsión de lluvias leves no iba a afectar a la ejecución del pozo vertical, aunque sí al movimiento de maquinaria pesada en el exterior. Las máquinas que perforan para abrir un túnel vertical paralelo al pozo se topan con un macizo rocoso de pizarra a los 18 metros de profundidad, lo que complica de nuevo los trabajos de rescate. Se incorpora otra maquinaria para disgregar la roca y siguen los movimientos de tierra. Se anuncia que después del túnel vertical el equipo de rescate minero desplazado desde Asturias deberá hacer a mano una galería horizontal que conecte el túnel con el pozo donde cayó el pequeño.

La perforación. El sábado y el domingo se trabajó a destajo y sin parar para construir el túnel paralelo al pozo donde cayó Julen. La previsión era que, una vez finalizado, a unos sesenta metros de profundidad, se introduciría una cápsula metálica de dos metros de altura con la que se construiría una galería horizontal que permitiría llegar a Julen. Pero fallan los cálculos. Cuando ya se encuentran a tan solo ocho metros de la profundidad a la que se esperaba encontrar al niño, surgen nuevas complicaciones a causa del terreno. Los plazos se alargan cuando los mineros de élite llegados desde Asturias ya se preparaban para intervenir.

Martes 22 y miércoles 23

Dificultades en el pozo paralelo. Los técnicos se dan cuenta de que este no es totalmente vertical y eso provoca que los tubos de encamisado que lo protegen no encajen bien. Se opta finalmente por recortar los bajos del encamisado y salvar un nuevo saliente que impedía finalizar el túnel.

Jueves 24 y viernes 25

La cuenta atrás. El grupo de mineros de Hunosa comienza ya a trabajar en el túnel horizontal para acceder al pozo donde cayó Julen. Utilizan una broca especial traída desde Alemania por la dureza del terreno. El pequeño está cada vez más cerca. Finalmente lo rescatan la madrugada del sábado.

 

 

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Los héroes más tristes Fotografía a pie de pozo de buena parte del equipo humano que ha intentado lo que a todas luces parecía imposible: recuperar a Julen aunque fuera con un aliento de vida. Un posado serio, sin motivos para la sonrisa pese al gran trabajo hecho
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