Óscar Ramos Ayerra

Un soldado de hierro en Normandía

En 1990, este todoterreno americano yacía inerme a la intemperie en un desguace a las afueras de Almería en el sur de España. Nadie podría imaginar que aquel vehículo, oxidado y pintado de rojo chillón, había sido testigo de una de las mayores ofensivas aliadas de la Segunda Guerra Mundial. Salvado de una muerte segura por la Fundación Jorge Jove, hoy, ya restaurado, vuelve a pisar con la misma fuerza que en 1944.

Al servicio de su majestad

Elegante, exquisito y silencioso. Así era el Mercedes 300. Nacido en 1951, definía el concepto «Grand Mercedes», término que reunía lo máximo en refinamiento automotriz. Supuso, tras la Segunda Guerra Mundial, la continuación de los automóviles como imagen de distinción. Una pieza muy exclusiva.

Una catacumba inesperada

En este pasadizo construido bajo la ciudad de Nápoles duermen desde hace más de medio siglo 50 vehículos que fueron confiscados por la policía tras la Segunda Guerra Mundial. Varios Fiat, Opel o un Plymouth americano, además de diversas motocicletas, siguen encapsulados en el tiempo en este singular túnel reconvertido desde hace poco en museo.

Fiat 128

El torpedo negro de Sindelfingen

Considerado como uno de los deportivos más icónicos del siglo XX, este Mercedes 300 SL es una de las 1.371 unidades construidas en la fábrica Mercedes de Sindelfingen, en el sur de Alemania, entre 1954 y 1957. Su primer propietario, el fotoperiodista norteamericano David Douglas Duncan, lo utilizó como coche de uso diario durante 40 años antes de regalárselo, en 1996, al hijo de Pablo Picasso. Fue el primer SL de color negro y el único con casi medio millón de kilómetros en su marcador.

Fiat 128

Un camión Hispano Suiza: los chicos duros de la carretera

Este Hispano Suiza de 1927 es una de las pocas unidades supervivientes que formaron parte de la maquinaria del primer gran plan de modernización de las carreteras españolas realizado entre 1926 y 1936. Este camión cisterna pertenecía a un pedido de varios centenares realizado por el Ministerio de Fomento de la época para acometer las obras. Hoy en día permanece en los almacenes de la Fundación Jorge Jove para convertirse en una pieza más del futuro Museo de la Automoción de Galicia.