Óscar Ramos Ayerra

Soriano Motori, el renacimiento de una marca histórica

Ricardo Soriano Scholtz, el que fue el gran aventurero, soñador, visionario y pionero de la automoción en el siglo XX, seguro que no podría imaginar que uno de sus nietos, el economista Marco Antonio Soriano, decidiría volver a repetir la historia y resucitar la marca que lleva su apellido 70 años después de desaparecer.

Mercedes SL Pagoda: la discreción de la elegancia

Este lujoso y potente descapotable es, para muchos, una obra maestra del diseño, sus líneas limpias y equilibradas le aportaron una elegancia única. Fue además pionero en materia de seguridad pasiva, con el primer habitáculo indeformable de serie. Hoy este Mercedes SL Pagoda, perteneciente a la Fundación Jorge Jove, es ya un icono de lujo y deportividad.

Cabriolet, un Golf clásico con esencia joven

Aunque parece mentira, el Volkswagen Golf Cabriolet Mk1 acaba de cumplir 40 años desde que salió de la fábrica del carrocero alemán Karmann y ya tiene un hueco como clásico. Envidiado y deseado a partes iguales, representó en su momento un icono de libertad y exclusividad que encajó perfectamente en un público joven.

El Toyota más viejo del mundo

Confiscado como botín en la Segunda Guerra Mundial por los rusos, y condenado a una larga vida de trabajos forzados en la estepa, la única unidad existente en el mundo del primer modelo fabricado por Toyota fue descubierto hace tan solo 12 años. Hoy se exhibe, tal y como se encontró, en un museo holandés.

El Ford T más gallego

Esta unidad llegó a Muros en 1917 de la mano de una familia de empresarios conserveros, que lo tuvo en propiedad hasta el 2005, año en que fue rescatado por la Fundación ´Jorge Jove de una de las naves de la centenaria conservera Sel. A tan solo unos metros del mar, el óxido y la corrosión, fruto de años de salitre y humedad, habían deteriorado todos sus materiales.

Detalle de la micrografía de una célula muy infectada por partículas del SARS-COV-2.

Un soldado de hierro en Normandía

En 1990, este todoterreno americano yacía inerme a la intemperie en un desguace a las afueras de Almería en el sur de España. Nadie podría imaginar que aquel vehículo, oxidado y pintado de rojo chillón, había sido testigo de una de las mayores ofensivas aliadas de la Segunda Guerra Mundial. Salvado de una muerte segura por la Fundación Jorge Jove, hoy, ya restaurado, vuelve a pisar con la misma fuerza que en 1944.

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Al servicio de su majestad

Elegante, exquisito y silencioso. Así era el Mercedes 300. Nacido en 1951, definía el concepto «Grand Mercedes», término que reunía lo máximo en refinamiento automotriz. Supuso, tras la Segunda Guerra Mundial, la continuación de los automóviles como imagen de distinción. Una pieza muy exclusiva.

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Una catacumba inesperada

En este pasadizo construido bajo la ciudad de Nápoles duermen desde hace más de medio siglo 50 vehículos que fueron confiscados por la policía tras la Segunda Guerra Mundial. Varios Fiat, Opel o un Plymouth americano, además de diversas motocicletas, siguen encapsulados en el tiempo en este singular túnel reconvertido desde hace poco en museo.

Fiat 128

El torpedo negro de Sindelfingen

Considerado como uno de los deportivos más icónicos del siglo XX, este Mercedes 300 SL es una de las 1.371 unidades construidas en la fábrica Mercedes de Sindelfingen, en el sur de Alemania, entre 1954 y 1957. Su primer propietario, el fotoperiodista norteamericano David Douglas Duncan, lo utilizó como coche de uso diario durante 40 años antes de regalárselo, en 1996, al hijo de Pablo Picasso. Fue el primer SL de color negro y el único con casi medio millón de kilómetros en su marcador.