Los partidos se lanzan a la caza de la enorme bolsa de votantes indecisos

La campaña será clave para convencer al 42 % de electores que no tienen claro su voto


redacción / la voz

«Este Gobierno tiene mucho futuro», pronosticó la socialista Adriana Lastra tras conocer el martes los resultados del CIS. Los socialistas celebraban los datos de un sondeo que no solo les volvía a poner como la fuerza más votada, sino con la capacidad de mantener a Pedro Sánchez como presidente sin el apoyo de los independentistas. El resto, mientras, dudaron de la fiabilidad del centro demoscópico. Y no es para menos: las peores proyecciones quitan escaños al PP en todas las provincias salvo en cinco, donde conserva los diputados que tiene.

Pablo Iglesias fue el otro gran damnificado con el barómetro. Su partido pierde en casi todo el territorio y solo suma un representante más. El secretario general de Podemos eludió la ironía de sus rivales electorales y retomó el traje de politólogo: «Será la campaña más determinante de la historia». Iglesias se refirió así al 42 % de indecisos que recoge el CIS.

La campaña que arranca esta noche será crucial para cambiar el escenario dibujado por el sondeo, donde los socialistas ganarían las elecciones con un amplio margen sobre el PP, mientras Ciudadanos, Vox y Unidas Podemos se juegan la tercera plaza. Dentro de esos millones de electores que aún no tienen clara la papeleta para el 28 de abril hay un alto porcentaje de personas que acudirán por primera vez a las urnas. Más de la mitad son indecisos. Precisamente a ellos se dirigió Iglesias esta semana, a través de un vídeo con el youtuber Fortfast que supera ya las 900.000 reproducciones.

El líder de Podemos sabe que se juega parte del pastel con el PSOE: un 9,1 % de personas dudan entre ambos partidos. Quien más indecisos acumula es Ciudadanos. Casi la mitad sopesan si volver a votar a Albert Rivera o a otra opción. C’s es el partido que, junto al PSOE, queda mejor parado en el barómetro, con una horquilla que va de los 42 a los 51 diputados, suficientes para formar una mayoría absoluta junto a Pedro Sánchez; línea roja que Albert Rivera insiste en no traspasar.

Las provincias en juego

Pablo Casado tiene fugas en casi todas las circunscripciones. El actual grupo parlamentario cuenta con 137 diputados. La previsión más baja del CIS no le otorga hoy ni la mitad de escaños. La brecha más grave se da en la capital, donde perdería a siete de sus quince diputados. El líder popular se quedaría así sin su jefe de gabinete, Javier Fernández-Lasquetty, que concurre en la décima plaza. También peligra Barcelona, donde se quedaría con un solo representante frente a los cinco que tiene ahora.

El PP se deja hasta 22 diputados en Madrid, Alicante o Valencia. El desgaste de En Comú Podem castiga a Iglesias en Cataluña, además de dejarse los pocos escaños que había logrado en la España vacía, una macrorregión que también será clave en las elecciones al sumar más de cien congresistas pese a su reducido peso demográfico. Ciudadanos es incapaz de pescar en ese territorio pese a sus esfuerzos en lo que va de precampaña, planteando medidas para el campo y con Rivera dejando imágenes simbólicas recogiendo mejillones o subiéndose a un tractor. En C’s es llamativa la pérdida de un diputado en Barcelona, donde Inés Arrimadas aparece como gran apuesta liderando la candidatura de la provincia.

El PSOE se beneficia de todo este reguero de votos perdido por PP y Unidas Podemos. Solo en Madrid, Barcelona y Alicante gana trece, pero es en esa España vacía donde aprovecha las fugas de los populares a C’s y Vox para engordar su número de diputados en casi una veintena.

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