El PSOE pospone cualquier acuerdo de Gobierno hasta después de las municipales y autonómicas

Sánchez se plantea gobernar en solitario con un «acuerdo programático» con Unidas Podemos, pero los socialistas no quieren cerrarse ninguna puerta hasta que concluyan las próximas elecciones


Madrid / La Voz

Pedro Sánchez quiere gobernar en solitario. Está convencido de tener en su mano esa baza, que le permitiría rechazar el Ejecutivo de coalición que le exige Unidas Podemos. Pero no tiene prisa. El secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos rechazó este lunes expresar una posición concreta tras la reunión de la ejecutiva, pero afirmo que el PSOE tiene la «obligación y la responsabilidad» de formar Gobierno y está dispuesto a hablar con todos, pero no habrá decisión hasta después de las elecciones municipales y autonómicas del 26 de mayo. «Estamos ya en una campaña electoral que va a cerrar el cuadro de gobernabilidad», señaló Ábalos, que indicó en todo caso que el deseo del Gobierno es mantener un «acuerdo programático» con Unidas Podemos, lo que no implica un Ejecutivo de coalición, que es lo que Iglesias le pidió a Sánchez en conversación telefónica. El líder del PSOE se limitó a «tomar nota» de esa propuesta de Iglesias, pero no le dio respuesta alguna, según Ábalos.

Los socialistas no se plantean un pacto con Ciudadanos, aunque responsabilizan de ello a Albert Rivera, al que Ábalos criticó duramente por sus descalificaciones hacia Sánchez.

Tanto Ábalos como la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, dejaron claro sin embargo, antes de la ejecutiva, que la intención del PSOE es formar un Ejecutivo monocolor. «Nos refuerzan como Gobierno progresista, podemos seguir avanzando en esa fórmula que hemos iniciado», afirmó Calvo, augurando una colaboración, pero sin ministros de Unidas Podemos.

El secretario de Organización insistió en la misma idea, pero descartó también cualquier acuerdo con ERC para gobernar. «Por ahí dijimos que no íbamos a entrar y no vamos a entrar», señaló, aunque se mostró dispuesto a retomar las conversaciones con los independentistas para buscar una solución a la crisis secesionista dentro de la Constitución.

El principal escollo de Sánchez para lograr su deseo de gobernar en solitario es conseguir la investidura. Pero, una vez alcanzado ese objetivo, podría gobernar sin excesivas ataduras.

Las urnas le han dejado a un solo escaño de poder ser investido sin necesitar para nada a los partidos independentistas. Alcanzaría 175 votos a favor con Unidas Podemos, PNV, Compromís, los regionalistas de Revilla en Cantabria y Coalición Canaria, aunque este último partido es el más reticente. Aun así, le faltaría un voto. Una abstención, al menos, para ser investido en segunda votación. Descartada la negociación con EH Bildu, el partido de Arnaldo Otegi, y también con el prófugo Carles Puigdemont, la opción más plausible sería pactar esa abstención con ERC, aunque los independentistas no le darán esa baza gratis. El diputado de ERC Gabriel Rufián adelantó no serán responsables de la llegada «de los hijos de Aznar y don Pelayo a La Moncloa», pero precisó que tampoco darán «un cheque en blanco a Pedro Sánchez». «La pregunta no es qué hará ERC con el PSOE, sino qué hará el PSOE con Cataluña. Nosotros pediremos una mesa de diálogo que aglutine todas las fuerzas, hablar de referendo y leyes para levantar la causa contra los compañeros independentistas», dijo

¿Puede gobernar Pedro Sánchez en solitario con 123 escaños?

Gonzalo Bareño

Tendrá que pactar con Junqueras la abstención de ERC en la investidura y pagar un precio pero, una vez superado ese escollo, puede permitirse ejercer la geometría variable a placer

Pedro Sánchez tiene en su mano gobernar en solitario, sin formar un Ejecutivo de coalición con Unidas Podemos. El principal y casi único escollo que le aguarda al líder socialista es el de conseguir la investidura. Pero, una vez alcanzado ese objetivo, podrá gobernar a placer sin excesivos problemas ni ataduras. La aritmética parlamentaria ha dejado al líder del PSOE a un solo escaño de poder ser investido sin tener que levantar siquiera el teléfono de un partido independentista. Alcanza 175 escaños con la ensaladilla que forma con Unidas Podemos, los nacionalistas del PNV, Coalición Canaria, los valencianos de Compromís y los regionalistas de Revilla en Cantabria, que se suma a la tómbola y recibirá también su pago en especie. Pero le falta un voto. Una abstención, al menos, para ser investido, tanto si es en primera como en segunda votación. Entre llamar al ex etarra Otegi, al fugado Puigdemont o al preso Junqueras, Sánchez optará por este último. Pero ERC no venderá esa abstención precisamente barata, porque sabe que es su única bala en toda la legislatura. El precio de ese disputado voto del señor Rufián podría ser, aunque no se haga público, el compromiso de indulto a los líderes del procés en caso de condena.

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