Iglesias solo arranca a Sánchez el compromiso de negociar acuerdos

El líder de Podemos evita concretar si habrá Gobierno de coalición tras más de dos horas de reunión: «Las posiciones son conocidas». Desde la Moncloa hablan de «diálogo positivo»

Sánchez, recibiendo a Iglesias antes de la reunión en la Moncloa
Sánchez, recibiendo a Iglesias antes de la reunión en la Moncloa

Madrid

Algo más de dos horas de reunión resumidas en cuatro minutos de comparecencia ante los medios con un juego de palabras críptico: «Nos hemos puesto de acuerdo en ponernos de acuerdo». El líder de Podemos, Pablo Iglesias, que llegó a la Moncloa con una oferta bajo el brazo para Pedro Sánchez -la de negociar, «sin líneas rojas, ultimatums ni arrogancia», la formación de un Gobierno de coalición, estable, progresista y proporcional a los escaños conseguidos-, no logró arrancarle al presidente en funciones más que negociar acuerdos. El primero de ellos, la constitución de la Mesa del Congreso, queda ya en manos de Adriana Lastra (PSOE) e Irene Montero (Podemos).

Iglesias aseguró que el encuentro -con diferencia, el más largo de los mantenidos por Sánchez con los líderes de la oposición- había ido «muy bien». Admitió que las posiciones de ambas formaciones eran «conocidas» (Podemos quiere una coalición, el PSOE no) pero que hay una «voluntad» compartida de entenderse y llegar a acuerdos. ¿Cuáles y de qué tipo y alcance? Esa es la incógnita que no despejó, limitándose a pedir «paciencia», ya que ahora es el tiempo de la «prudencia y la discreción».

Como ya hiciera la víspera, el líder de la formación morada subrayó que los resultados de las urnas muestran que la demanda social es que las fuerzas progresistas se pongan de acuerdo. Pero su argumento de que «es lo que necesita España» y unas formas humildes -reflejo de la mayor debilidad numérica de su formación ante el PSOE- que contrastan con las exigencias chulescas del pasado, han chocado con los planes del presidente en funciones que, pese a la sintonía mostrada con Iglesias, pretende darle con la puerta -del Gobierno- en las narices.

«Nos hemos puesto de acuerdo en ponernos de acuerdo»

Pese a todo, el político, en vaqueros y americana para la ocasión, se mostró optimista sobre la negociación que Podemos comenzará con el PSOE. «Llevará mucho trabajo, pero la voluntad por ambas partes es positivo y creo que dará un buen resultado», insistiendo en que este tipo de procesos son largos, pero calificando el de esta tarde «como el mejor punto de partida para el trabajo que se seguirá desarrollando en las próximas semanas».

Mutis, sin embargo, sobre si habrá Gobierno de coalición, como quiere Unidas Podemos, o acuerdo programático, como pretende el PSOE, que en el mejor de los casos solo se abriría a contar con personas «independientes de reconocido trabajo», es decir nada de ministerios. Iglesias no se salió del guión de alabar la disposición de Sánchez pero sin concretar, consciente del estrepitoso fracaso de sus estrategias pasadas. Si en los debates previos a los comicios repitió hasta la saciedad Constitución, Constitución, Constitución, hoy lo ha hecho con «negociación» y «discreción». 

«Hemos hablado mucho de los grandes desafíos del país: la precariedad laboral de los jóvenes, las pensiones, el medioambiente, la situación internacional... Pero todo lleva tiempo y, entiendanme, hay que ser discretos», zanjó ante la insistencia de los periodistas, para añadir que ambas formaciones también están «de acuerdo» en que hay que hablar con todos los actores políticos -en referencia a los independentistas, incluidos los catalanes- «e inaugurar una nueva era política en la que el diálogo sustituya a la sobreactuación. Sin insultos».

Desde el Ejecutivo también valoraron como «muy positivo y constructivo» el encuentro entre Sánchez e Iglesias, además de confirmar que ambos comparten que «es el momento de dar un nuevo impulso» a los ejes políticos que defienden: regeneración democrática, justicia social y limpieza.

Igualmente, las mismas fuentes oficiales señalaron que no se producirán más encuentros de este tipo hasta que se constituyan las Cortes Generales, el próximo día 21. A través de una nota, destacaron, sin embargo, que estas «tomas de contacto» con los líderes de la oposición han demostrado en dos días que «el diálogo institucional es posible, incluso desde el antagonismo». La recuperación de la institucionalidad y de los necesarios espacios de comunicación entre las fuerzas políticas es un mensaje -prosiguen las fuentes oficiales- «que la ciudadanía reclamaba y que los partidos políticos mayoritarios han sabido interpretar».

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