Agentes del Sebin impidieron celebrar ayer la sesión en la Asamblea Nacional por un supuesto aviso de bomba en la sede
15 may 2019 . Actualizado a las 12:31 h.El hostigamiento contra la Asamblea Nacional venezolana subió varios grados ayer, cuando funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), la policía política del régimen de Nicolás Maduro, impidieron la sesión del día del Parlamento, en la que iba a discutirse sobre la detención de su vicepresidente, Edgar Zambrano, quien está en paradero desconocido desde hace cinco días.
Por segunda vez desde el 10 de enero, cuando Juan Guaidó fue proclamado presidente interino de la Asamblea Nacional, los funcionarios del Sebin tomaron las instalaciones del Palacio Legislativo con la excusa de que había «una amenaza de bomba». Mientras, el Tribunal Supremo de Justicia, que hace una semana ordenó el enjuiciamiento de diez diputados, incluyendo a Zambrano, volvió a ser convocado «de emergencia» para aprobar decisiones que, según dos magistrados disidentes, vienen redactadas desde fuera del tribunal y los jueces no conocen previamente.
Poco después el Supremo pidió a la Asamblea Nacional Constituyente, favorable a Maduro y no reconocida internacionalmente, que revise la inmunidad de otros cuatro diputados, en contra del precepto de la Constitución que establece que esta medida debe ser tomada por el Parlamento. Se suman a la decena de parlamentarios que ya fueron acusados de rebelión.
Asilados o en la clandestinidad
De los parlamentarios cuya inmunidad fue violada, Zambrano está detenido, cuatro se han asilado en embajadas, otro ha salido del país hacia Colombia y los cinco restantes se encuentran en Venezuela en la clandestinidad. «Intentan secuestrar el poder legislativo mientras el dictador se atrinchera solo, en un palacio en el que no debe estar, sospechando de todos a su alrededor. Hoy vuelve a demostrar su miedo a la legitimidad de la Asamblea Nacional […] Cree que el poder está en los edificios, en las gavetas, en un manojo de llaves […] esta AN fue electa por la gente y defenderá su legitimidad», señaló Guaidó, quien dejó entrever que aunque se les impida el acceso al Palacio Legislativo, el Parlamento celebrará sus reuniones desde otro sitio. Para hoy se ha convocado otra sesión en la sede.
Mientras tanto, desde la localidad rusa de Sochi, en el mar Negro, y en una rueda de prensa conjunta con su homólogo ruso Serguéi Lavrov, el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, señaló que «es hora de que Maduro deje el poder» y pidió que cese el apoyo de Rusia, tras una conversación sobre varios temas de geopolítica en la que Venezuela tuvo un lugar destacado.
Lavrov respondió, en la misma alocución, que «la posición de Moscú es que la democracia no se establece por la fuerza», y abogó «por el diálogo entre venezolanos, sin ultimátums ni condiciones previas […] Las amenazas contra el Gobierno de Maduro […] no tienen nada en común con la democracia», señaló.